Volvo pone en carretera su camión de hidrógeno con tecnología ya probada
Volvo Trucks ha iniciado pruebas en carretera con camiones pesados impulsados por motores de combustión de hidrógeno. El objetivo es ofrecer una alternativa de cero emisiones operativas manteniendo el uso y rendimiento del diésel.
Estos camiones están diseñados para transporte de larga distancia, donde los eléctricos de batería presentan limitaciones por infraestructura o tiempos de recarga. Volvo plantea esta solución como complemento, no sustituto, dentro de su estrategia de descarbonización.
El elemento clave es el uso de inyección directa de alta presión (HPDI). Esta tecnología ya se utiliza en motores de gas de Volvo, con más de 10.000 camiones vendidos a nivel global. En el caso del hidrógeno, permite una combustión más estable y eficiente.
Motor de hidrógeno con rendimiento comparable al diésel
Funcionamiento del sistema HPDI
- Inyección de hidrógeno a alta presión
- Uso de combustible de ignición (como HVO)
- Mejor control de la combustión
- Mayor eficiencia frente a motores H₂ convencionales
El sistema introduce una pequeña cantidad de combustible de ignición para estabilizar la combustión del hidrógeno. Esto permite mantener niveles de potencia, par y respuesta similares a un motor diésel convencional.
“Las pruebas en carretera son un hito importante”, afirma Jan Hjelmgren, responsable de producto en Volvo Trucks. Según la compañía, los conductores no necesitan adaptar su forma de operar respecto a un camión diésel.
Autonomía y emisiones: enfoque práctico
Los camiones están diseñados para cubrir la distancia diaria habitual de transporte pesado. Volvo no publica cifras exactas, pero indica que el alcance supera las necesidades operativas de muchos clientes.
Puntos clave
- Repostaje rápido, similar al diésel
- Menor dependencia de infraestructura eléctrica
- Aplicación directa en rutas largas
Cuando utilizan hidrógeno verde y combustibles renovables como HVO, estos motores pueden alcanzar emisiones netas cero de CO2 en el ciclo completo (well-to-wheel). Por ello, se clasifican como vehículos de cero emisiones (ZEV) según normativa de la UE.
Estrategia de Volvo: tres tecnologías
Volvo no apuesta por una única solución. Su estrategia incluye tres líneas:
Alternativas en desarrollo y mercado
- Camiones eléctricos de batería (ya comercializados)
- Camiones de pila de combustible (antes de 2030)
- Motores de combustión con hidrógeno y combustibles renovables
El hidrógeno también se utiliza en camiones de pila de combustible, donde genera electricidad a bordo. Estos vehículos no emiten gases en el escape, solo vapor de agua, pero su despliegue será limitado inicialmente.
Según Volvo, la elección tecnológica dependerá de tres factores: tipo de transporte, disponibilidad de infraestructura y coste de la energía. El motor de combustión de hidrógeno se posiciona como solución inmediata para rutas exigentes.
Plazo y posicionamiento
El lanzamiento comercial está previsto antes de 2030. Volvo considera esta tecnología clave para acelerar la descarbonización del transporte pesado sin depender completamente de nuevas infraestructuras.
La ventaja principal es industrial: reutiliza gran parte de la base mecánica del diésel, lo que facilita su integración en flotas y mantenimiento.