¿Te pueden notificar una subida del alquiler por WhatsApp? Esto es lo que dice la LAU
El uso de aplicaciones móviles como WhatsApp para gestionar aspectos entre propietario e inquilino es algo habitual. Se trata, sin duda, de un canal al que se recurre para resolver dudas, avisar de incidencias o coordinar pequeños detalles sin necesidad de trámites formales. Sin embargo, cuando se trata de cuestiones más oficiales, como una subida del alquiler, pareciera que este tipo de comunicación pierde validez legal.
Aun así, tal y como explican desde Fotocasa, la clave está en lo que establece la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU). Esta norma regula cómo debe actualizarse la renta y deja claro que no se puede aplicar una subida de forma automática. Para que el incremento sea efectivo, debe estar previamente contemplado en el contrato y, además, el propietario tiene la obligación de comunicarlo al inquilino.
¿Cómo debe notificarse la subida del alquiler?
Lo cierto es que, sin notificación, no hay subida válida. La ley señala que el nuevo importe del alquiler solo puede exigirse a partir del mes siguiente a aquel en el que se informa al arrendatario. Es decir, aunque el contrato contemple una actualización anual, esta no entra en vigor hasta que se comunica de forma efectiva.
Ahora bien, la normativa no especifica un medio concreto para realizar esa notificación. No obliga a utilizar burofax, carta certificada ni ningún sistema en particular. Esto abre la puerta a que se utilicen canales digitales como el correo electrónico o WhatsApp. En principio, por tanto, un mensaje enviado a través de esta aplicación podría ser válido.
El problema no está tanto en el canal como en la prueba. Para que una notificación tenga efectos legales, debe poder acreditarse que se ha realizado correctamente. En el caso de WhatsApp, esto implica demostrar tres aspectos: que el mensaje se envió, que llegó al destinatario y que su contenido era claro y comprensible.
¿Por qué no es recomendable notificar por WhatsApp?
Aunque la aplicación permite ver si un mensaje ha sido entregado o leído, esto no siempre es suficiente en caso de conflicto. Si el inquilino niega haber recibido la comunicación o cuestiona su contenido, el propietario puede tener problemas para demostrarlo ante un juez. Por eso, aunque los mensajes de WhatsApp pueden admitirse como prueba en un procedimiento judicial, su eficacia dependerá de las circunstancias.
Para evitar malentendidos, lo mejor para el propietario es solicitar una confirmación de recepción, es decir, que el inquilino responda al mensaje, por ejemplo, aceptando la subida. Así, la validez de esa comunicación se refuerza considerablemente. En ese caso, es más sencillo acreditar que ambas partes estaban al tanto de la actualización de la renta.
Los expertos recomiendan utilizar medios que dejen «constancia fehaciente del envío y la recepción». El burofax, por ejemplo, sigue siendo una de las opciones más seguras para este tipo de comunicaciones. También existen otros sistemas certificados que permiten acreditar de forma clara que el mensaje ha sido entregado.