Hasta 100.000 euros de multa por contratar a un extranjero sin permiso de trabajo: Esto dice la Ley de Extranjería
La contratación de personas extranjeras sin permiso de trabajo constituye una de las infracciones más graves contempladas en la Ley Orgánica 4/2000 sobre derechos y libertades de los extranjeros en España.
El artículo 54.1.d) de esta norma tipifica como infracción muy grave "la contratación de personas trabajadoras extranjeras sin haber obtenido con carácter previo la correspondiente autorización de residencia y trabajo", estableciendo una sanción por cada trabajador afectado. El importe de las multas oscila entre 10.001 y 100.000 euros, según la graduación que realice la autoridad competente en función de la gravedad de los hechos, el perjuicio causado o la existencia de reincidencia.
La Inspección de Trabajo es el organismo encargado de iniciar el procedimiento sancionador mediante la correspondiente acta, que posteriormente deriva a la Subdelegación del Gobierno para la imposición final de la sanción.
El importe de la multa puede incrementarse adicionalmente con el cálculo de las cuotas no abonadas a la Seguridad Social desde el inicio de la prestación laboral hasta su cese.
Sanciones adicionales y responsabilidades penales para los empleadores
Más allá de la sanción económica, la normativa contempla consecuencias accesorias de gran calado para quienes incurran en esta práctica. La empresa infractora puede ser excluida del acceso a ayudas públicas, subvenciones y bonificaciones a la contratación, así como quedar inhabilitada para contratar con la Administración Pública.
En los casos más graves, las autoridades pueden imponer el cierre del establecimiento o local por un periodo de entre seis meses y cinco años.
El riesgo se agrava cuando la contratación irregular se acompaña de condiciones abusivas o de explotación laboral, supuestos en los que la conducta puede derivar en responsabilidad penal conforme a los artículos 311 y 312 del Código Penal, que tipifican delitos contra los derechos de los trabajadores con penas de prisión.
Para los empleadores de nacionalidad extranjera que resulten sancionados, la ley contempla incluso la expulsión del territorio español como sanción alternativa a la multa.
Los sectores más afectados por estas prácticas suelen ser la hostelería, la construcción, el empleo doméstico y las plataformas digitales, donde con frecuencia se detectan trabajadores prestando servicios sin la documentación requerida.
Desde el punto de vista del trabajador extranjero, este también se expone a sanciones: trabajar sin permiso constituye una infracción grave, con multas de entre 501 y 10.000 euros, y puede derivar en un procedimiento de expulsión que conlleve la prohibición de entrada en el espacio Schengen por un periodo de hasta cinco años.