Alarma en la industria militar: la escasez de azufre amenaza con frenar en seco la creación de armas en todo el mundo
Más allá de las repercusiones que este conflicto está teniendo en los países de Oriente Medio, el bloqueo del estrecho de Ormuz por parte del Gobierno de la República Islámica de Irán está teniendo consecuencias altamente notorias en las economías internacionales. El precio del Petróleo Brent se sitúa en 112,71 dólares a 30 de marzo de 2026, superando la media de menos de 70 dólares en los que se situaba antes del inicio de la ofensiva estadounidense e israelí contra el régimen de los ayatolás.
La problemática del crudo está provocada por la falta de abastecimiento. Este cierre está provocando unas pérdidas de producción de cerca de 16 millones de barriles diarios, provocando la subida de los precios de los combustibles a escala internacional y generando que los mercados de Europa y de Asia-Pacífico abrieran a la baja este lunes. Esto demuestra la inquietud de los inversores globales.
Sin embargo, este no es el único factor preocupante del bloqueo del estrecho de Ormuz. Según un informe presentado por el Instituto de Guerra Moderna de la Academia Militar de Estados Unidos en West Point, existe otro componente primordial para la producción de armas que también se encuentra retenido en el Golfo Pérsico: el azufre. Los datos publicados afirman que la producción del 41% de este elemento químico proviene de esta zona, por lo que también está aumentando el precio de este en los mercados.
El precio del azufre ya ha aumentado un 25% en EE.UU. desde el inicio del conflicto
Las estimaciones del organismo han establecido el aumento del coste de este componente en un 165% interanual en Estados Unidos, lo que supone un incremento del coste de más de 650 dólares por tonelada métrica al año. Por el momento, el precio ha aumentado en un 25% desde el inicio de la guerra contra Irán. Lo que está provocando un aumento de las tensiones y de la competencia en el mercado del azufre, pues este requiere de un grado de purificación determinado para poder superar los estrictos controles de calidad a los que se somete.
Una situación especialmente preocupante debido al protagonismo que tiene este componente en diferentes ámbitos de la economía y producción estadounidense. Según el informe, el país norteamericano consume mayoritariamente este elemento en forma de ácido sulfúrico, el cual es utilizado para purificar el cobre, formando parte de la producción de un 16% del total de este. Este metal es esencial para la elaboración de cables, esenciales para la construcción de numerosos instrumentos de defensa como los submarinos, vehículos blindados, radares y sistemas de comunicación.
El ácido sulfúrico es esencial para la creación de baterías de litio, utilizadas en los drones
Asimismo, el ácido sulfúrico se utiliza en la tecnología SX/EW para enriquecer otros elementos esenciales para la creación de baterías de litio, como el níquel, el zinc y el cobalto. Estas baterías también juegan un papel crucial para los equipos de comunicación, submarinos, equipos militares no tripulados y armas electromagnéticas y de energía dirigida. Algo similar a lo que ocurre con las placas de circuitos impresos en microelectrónica, para los cuales se requiere de la presencia de ácido sulfúrico no solo para ordenadores, sino también para armas más complejas como los drones.
En los conflictos contemporáneos más recientes, se ha podido notar la importancia de este tipo de vehículos no tripulados para llevar a cabo ofensivas y labores de reconocimiento. Concretamente, en la guerra de Irán, la República Islámica comenzó a combinar el uso de los drones kamikazes Shahed 136 y Hadid-110 para aumentar su efectividad en los ataques a larga distancia contra instalaciones y territorio enemigo.
Este elemento también tiene un gran protagonismo en la red eléctrica estadounidense
Además del azufre, por el Estrecho de Ormuz también pasan otros elementos básicos para la elaboración de chips electrónicos como el helio, el silicio o el bromo. Estos chips, además de para la producción de teléfonos móviles o electrodomésticos, también han comenzado a emplearse para la creación de armamento moderno como sistemas de identificación y rastreo, bombas guiadas, drones o misiles.
Sin embargo, la falta del azufre va más allá de la fabricación de armamento y baterías; este componente forma parte de otros ámbitos más cotidianos, como para la red eléctrica estadounidense, por lo que, sumado a su empleo para armamento, convertiría el bloqueo del estrecho de Ormuz en una situación crítica tanto para el combustible como para el ámbito de defensa y otras cuestiones más cotidianas.