Una bala en la recámara
No ha pasado ni un año desde que el nombre de Víctor Muñoz apareció por primera vez en un gran escenario del fútbol español. Era 11 de mayo de 2025 y el Barcelona 4-3 Real Madrid se aproximaba al pitido final cuando Carlo Ancelotti hizo debutar a aquel joven pelirrojo del Castilla. Venía de jugar 78 minutos frente al Mérida el día anterior, pero el técnico italiano le dio la oportunidad de tener protagonismo en el Clásico y, a pesar de que entró a dos minutos de final, sólo tardó unos segundos en tener un mano a mano Szczesny que no logró transformar. Fue su carta de presentación con el primer equipo: errar una clara ocasión de gol que alejó al Real Madrid del título de Liga definitivamente. Pocos imaginaban lo mucho que le iba a cambiar la vida en un año.