El precioso pueblo medieval a hora y media de Barcelona en el que se rodó una de las películas más exitosas (y no es ‘Torrente, presidente’)
Torrente, presidente (2026) se ha convertido en uno de los mejores estrenos de la historia del cine español, pero la película de Santiago Segura todavía tiene un largo camino para superar en recaudación a Ocho apellidos vascos (2014), la cinta más taquillera de todos los tiempos en España. Su secuela, Ocho apellidos catalanes (2015), también fue un éxito rotundo en salas, y buena parte del largometraje se rodó en uno de los pueblos más bonitos de Cataluña, que no es otro que Monells.
Esta preciosa localidad de la provincia de Gerona se encuentra a escasa distancia de la Costa Brava, y su espectacular casco urbano mantiene una esencia de la Edad Media totalmente impertérrita. Ubicado a tan solo una hora y media de la ciudad de Barcelona, es uno de los destinos de turismo rural más extraordinarios que se pueden visitar en Cataluña, y por ello es perfecto para que los amantes tanto del cine como de la arquitectura y la historia hagan una excursión de fin de semana.
Monells, el pueblo donde se rodó ‘Ocho apellidos catalanes’
El pueblo de Monells cuenta con apenas 180 habitantes y se enclava en la fascinante comarca del Bajo Ampurdán, a muy poca distancia en coche de algunas de las villas más conocidas de la Costa Brava, como Calella de Palafrugell. Hasta 1974 era un municipio, pero en dicho años se unió con otras dos localidades para formar la entidad municipal de Cruilles, Monells y San Sadurní, y en él es posible hacer un viaje a la Edad Media adentrándose en sus fantásticas callejuelas.
El entramado callejero de este plató de cine es sinuoso y está repleto de casas de piedra que acentúan ese carácter medieval. Las viviendas decoradas con coloridas flores en primavera comforman una imagen muy pintoresca, al igual que los pórticos y los arcos que hay en muchas partes de la villa, que dejan perplejos a los curiosos que la visitan. Además, la tranquilidad que se respira en el casco urbano es inquebrantable, siendo todo un remanso de paz en el que muchos anhelan pasar unas horas.
En Monells también se pueden explorar varios lugares de interés que no hacen más que añadir encanto al pueblo, como la bonita plaza Jaume I, centro neurálgico de la villa y que está rodeada por preciosos pórticos que aparecieron en Ocho apellidos catalanes. Tampoco hay que dejar de visitar la Iglesia de San Ginés, que tiene más de un milenio de historia (siglo X) y en la que es posible vislumbrar una gran mezcla de estilos.
También se pueden ver algunos vestigios de los edificios medievales que marcaron la historia de este pueblo, cuyo origen se remonta al siglo IX, como el castillo de los vizcondes de Bas, las murallas que protegían a la población durante la Edad Media o los molinos que había en las orillas del río Rissec, que atraviesa esta apasionante localidad gerundense.