Israel responde a Sánchez tras la polémica con el patriarca latino de Jerusalén: "Nunca pierde la oportunidad de incitar al odio"
La policía israelí impidió el acceso del cardenal Pierbattista Pizzaballa, máxima autoridad católica en Tierra Santa, a la basílica del Santo Sepulcro durante la celebración del Domingo de Ramos, generando una crisis diplomática de proporciones inesperadas.
Este hecho, calificado por el Patriarcado Latino de Jerusalén como un episodio "sin precedentes en siglos", provocó la inmediata reacción de Pedro Sánchez, quien utilizó sus redes sociales para cargar contra el ejecutivo de Benjamín Netanyahu.
El presidente español denunció públicamente que el primer ministro israelí había bloqueado a los católicos en uno de los días más significativos del calendario litúrgico cristiano, describiendo el acto como un "ataque injustificado" contra la libertad religiosa que carecía de explicación o razón aparente.
Desde el Palacio de La Moncloa se exigió el respeto a la diversidad de credos y al derecho internacional, subrayando que la convivencia resulta imposible sin tolerancia.
La prohibición afectó tanto al patriarca como al custodio de Tierra Santa, el reverendo Francesco Ielpo, quienes fueron obligados a retirarse pese a que la Iglesia había cancelado previamente las procesiones públicas tradicionales, incluida la del Monte de los Olivos, como medida de acatamiento a las restricciones de seguridad impuestas por las autoridades israelíes desde el inicio del conflicto regional.
Respuesta institucional desde Jerusalén
El ministro de Asuntos Exteriores israelí, Gideon Saar, contestó a través de la red social X con un mensaje contundente dirigido al líder socialista.
"Sánchez, que ni siquiera desea a los ciudadanos españoles 'Feliz Navidad', nunca pierde la oportunidad de incitar al odio contra Israel", manifestó el titular de la diplomacia israelí, vinculando la actitud del presidente español con una supuesta campaña de desprestigio sistemática.
Saar añadió que el jefe del Ejecutivo español guardó silencio cuando un proyectil iraní impactó en las inmediaciones del mismo Santo Sepulcro, sugiriendo una selectividad conveniente en sus condenas que privilegia el oportunismo político sobre la coherencia.
El comunicado israelí reiteró el compromiso del Estado de Israel con la libertad de culto y religión, contrastando esta supuesta posición con la del régimen iraní, al que acusó de respaldar abiertamente al presidente español.
Este intercambio de declaraciones se alinea con episodios previos de tensión, cuando miembros de la Guardia Revolucionaria iraní colocaron pegatinas con el rostro de Sánchez en misiles destinados a territorio israelí.
La réplica diplomática se produce en un contexto de relaciones bilaterales ya deterioradas, marcadas por el reconocimiento español del Estado de Palestina y la adhesión de España a la causa contra Israel por genocidio ante la Corte Internacional de Justicia.