El veto israelí al patriarca de Jerusalén en la misa del Domingo de Ramos aviva la tensión regional
En un nuevo e inesperado giro de un conflicto bélico cada vez más impredecible que inicia su segundo mes, el veto de las autoridades israelíes al patriarca de Jerusalén, el cardenal Pierbattista Pizzaballa, cuando se dirigía a la iglesia del Santo Sepulcro para presidir la misa del Domingo de Ramos, eleva un poco más la temperatura regional. En una jornada que volvió a registrar ataques iraníes contra territorio de sus vecinos árabes y de Israel y bombardeos estadounidenses e israelíes en distintos puntos de Irán, el incidente de Jerusalén provocó una cascada de reacciones internacionales que vuelve a poner de relieve la extrema sensibilidad del factor religioso en el universo geopolítico de Oriente Medio.
En un comunicado, el Patriarcado Latino de Jerusalén y la Custodia de Tierra Santa denunciaban en la tarde del odmingo que la Policía israelí había impedido la entrada del jefe de la Iglesia católica en la diócesis jerosolimitana, el cardenal Pierbattista Pizzaballa, al interceptar la comitiva privada liderada por el cardenal italiano cuando se dirigía a la tradicional celebración de la misa del Domingo de Ramos en el Santo Sepulcro, en una acción de la que "no hay precedentes desde hace siglos".
Por su parte, el Gobierno israelí justificó la decisión por motivos de seguridad enmarcados en las restricciones ordenadas como medida de precaución ante posibles ataques iraníes. En un mensaje en su perfil de la red social X, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, refrendó la actuación de la Policía de su país; casi simultáneamente, el presidente israelí, Isaac Herzog, revelaba su conversación con el patriarca jerosolimitano "para expresarle mi gran tristeza por el desafortunado incidente de esta mañana en la Ciudad Vieja de Jerusalén".
La decisión del Gobierno israelí ha desatado durante la tarde una oleada de críticas internacionales. El embajador de EE UU en Tel Aviv, Mike Huckabee, no ocultó su consternación ante la decisión de la Policía de Israel de impedir la entrada del patriarca latino de Jerusalén a la celebración de la misa del Domingo de Ramos. A juicio del diplomático, lo ocurrido "constituye un lamentable abuso de poder que ya está teniendo importantes repercusiones a nivel mundial". Desde Roma, el canciller italiano, Antonio Tajani, tildó "inaceptable" lo ocurrido en la Ciudad Vieja de Jerusalén y convocó al embajador de Israel en la capital transalpina para exigir explicaciones. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, definió el incidente como una "ofensa no solo para los creyentes".
Pakistán lidera los esfuerzos de mediación
Mientras tanto, Pakistán, que se ha erigido en principal mediador entre Washington y Teherán -el país de Asia Central tiene buenas relaciones tanto con el Golfo como con la República Islámica-, reunió este domingo en Islamabad a los ministros de Exteriores de las principales potencias regionales -Arabia Saudí, Turquía y Egipto- en la primera ronda pública de encuentros destinados a facilitar un acuerdo que ponga fin a la contienda.
Teherán, por su parte, no ha admitido aún contactos con Washington, pero sí que ya ha remitido una respuesta al plan Trump para un cese de las hostilidades, según una fuente anónima iraní citada por la agencia estatal Tasnim. El sábado el primer ministro pakistaní Shehbaz Sharif revelaba una conversación telefónica con el presidente iraní Mashud Pezeshkian tras la que este agradecía "sus esfuerzos de mediación para detener la agresión".
Aunque no ha habido manifestaciones oficiales de parte de las autoridades iraníes al respecto de los últimos movimientos diplomáticos, horas antes del encuentro de Islamabad, el presidente del Parlamento de Irán, Mohammad Bagher Ghalibaf, aseguró que la aparente voluntad de la Administración Trump de llegar a un acuerdo para poner fin al conflicto esconde en realidad un plan para la invasión terrestre de su país.
En una muestra más de una escalada imprevisible y sin aparentes límites, tras los ataques contra infraestructura civil tanto por parte de EE UU e Israel como del propio Irán en sus vecinos del Golfo, la República Islámica ha anunciado que a partir de ahora las universidades israelíes y estadounidenses en Oriente Medio son también objetivos bélicos. Como medida de precaución, una de las más prestigiosas de la región, la Universidad Americana de Beirut, ha anunciado que desde hoy todas sus clases se harán de manera telemática.
Horas después de la incorporación de los insurgentes yemeníes en el conflicto, cuya entrada amenaza con bloquear aguas del mar Rojo y aumentar aún más la disrupción en el comercio mundial de hidrocarburos, la Marina iraní anunciaba que ha extendido su control sobre el estrecho de Ormuz al golfo de Omán, su puerta de entrada.
Además, advertía a EE UU de que abrirá fuego contra el portaaviones Abraham Lincoln en el momento en que se encuentre a distancia de disparo. El navío, parte de la operación estadounidense contra Irán, se encuentra desplegado en estos momentos n el mar de Arabia, a cientos de kilómetros de distancia del golfo de Omán y del estrecho de Ormuz. El comandante de la Marina iraní, el contraalmirante Shahram Irani, aseguraba que tiene preparadas baterías de misiles costeras que activará en el momento exacto en que el portaaviones estadounidense esté al alcance.
Israel amplía la zona de amortiguamiento en Líbano
Mientras tanto, en el otro gran frente bélico de la guerra de Irán, las fuerzas israelíes han continuado sus avances terrestres en el sur de Líbano en una jornada en que volvieron a producirse ataques aéreos contra objetivos de Hizbulá en el sur y en la periferia de Beirut. En rueda de prensa en la tarde de este domingo, el primer ministro Benjamin Netanyahu anunciaba haber ordenado a sus tropas "la ampliación de la zona de seguridad" establecida en el sur libanés "a fin de neutralizar definitivamente la amenaza de invasión y alejar los ataques de misiles antitanque de la frontera".
Además, las Fuerzas de Defensa de Israel anunciaron en una nota una operación de reconocimiento desde sus posiciones en Siria hacia el sur del país de los cedros, la primera de estas características en plena ofensiva para hacerse con el control de toda la región meridional libanesa hasta el río Litani. Según el citado comunicado, los combatientes de la Unidad Alpina "completaron una operación específica para frustrar los intentos de organizaciones terroristas (...) de establecerse en la zona fronteriza libanesa". La operación comenzaba desde la cumbre del monte Hermón, bajo control israelí desde la caída del régimen de Bashar al Asad en diciembre de 2024, hasta las granjas de Shebaa, otra zona fronteriza del sur de Líbano ocupada por Israel y reclamada por Beirut.