Los hutíes afirman haber lanzado un segundo ataque con misiles contra Israel
Los rebeldes chíies hutíes del Yemen afirmaron esta noche que han lanzado un segundo ataque con misiles contra territorio de Israel, y que sucede al que efectuaron esta mañana, lo que significa su entrada efectiva en el conflicto de Irán -su aliado-, desde que comenzó el pasado 28 de febrero, con los primeros bombardeos de EEUU e Israel.
"Con la ayuda de Alá, las Fuerzas Armadas Yemeníes (como se autodenominan los hutíes) llevaron a cabo la segunda operación militar en la 'Batalla de la Yihad' con un bombardeo de misiles de crucero y drones dirigidos contra varios emplazamientos militares y vitales pertenecientes al enemigo sionista en el sur de la Palestina ocupada", indicó en un comunicado el portavoz militar del grupo, Yahya Sarea.
En una declaración televisada, Sarea afirmó que esta segunda operación militar "logró con éxito sus objetivos". Añadió que la operación coincidió con acciones militares de sus hermanos muyahidienes en Irán y de Hizbulá en el Libano, enmarcando el ataque como parte de una campaña coordinada de grupos alineados con Irán en toda la región.
Por su parte, las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) aseguraron que uno de los drones, que hicieron saltar las alarmas a las 20:00 hora local en Eilat, fue derribado y un misil interceptado antes de alcanzar la frontera israelí, según informa Times of Israel.
El portavoz hutí afirmó que el grupo continuaría sus ataques "en los próximos días" hasta que Israel detuviera sus operaciones militares, las cuales calificó de "crímenes contra el pueblo y los países de la nación".
Presentó los ataques como una respuesta basada en lo que denominó "deberes religiosos, morales y humanitarios" de su grupo, que controla gran parte del noroeste de Yemen, incluida la capital, Saná.
Esta mañana, los hutíes afirmaron que habían lanzado una andanada de misiles balísticos hacia el sur de Israel, describiendo la acción como la primera fase de una intervención militar directa en apoyo a Teherán y grupos aliados en Oriente Medio.
Sarea afirmó que ese primer ataque había sido lanzado contra "objetivos militares sensibles" en el sur de Israel y llevado a cabo en coordinación con lo que denominó operaciones en curso de Irán y Hizbulá en el Líbano.
El grupo justificó los ataques como una respuesta a la continua ofensiva estadounidense e israelí contra Irán y a lo que describió como una escalada de violencia contra las facciones aliadas en el Líbano, Irak y los territorios palestinos.
Estas acciones reafirman el creciente temor a una guerra regional más extensa, con múltiples grupos respaldados por Irán, entre ellos Hizbulá y milicias iraquíes, participando en hostilidades contra Israel y las fuerzas estadounidenses