¿Quién decide por tus hijos? La polémica ley que busca vaciar de jóvenes las plazas de Asturias
La ofensiva contra la libertad de los padres en Asturias ha subido de tono en la Junta General. El diputado de Convocatoria por Asturies-IU, Xabel Vegas, ha lanzado una ofensiva verbal contra el Partido Popular, acusando a la formación de tener "secuestrada" la reforma de la Ley de Espectáculos Públicos. Tras esta acusación se esconde el intento de los grupos de izquierda de imponer una restricción drástica: prohibir por ley que los menores de edad puedan acudir libremente a los festejos taurinos, un ataque directo a la transmisión de tradiciones que cuenta con el rechazo frontal de los sectores que defienden la soberanía familiar.
El blanco de los ataques de Vegas es el diputado popular Luis Venta Cueli, presidente de la comisión encargada de tramitar la norma. La izquierda reprocha a Venta que no haya convocado las ponencias técnicas desde hace más de un año y medio, calificando esta pausa administrativa como un acto "antidemocrático". Sin embargo, desde los sectores más cercanos a la defensa de la Fiesta, se interpreta esta cautela como una barrera necesaria frente a una ley que busca el desmantelamiento de la tauromaquia en el Principado mediante el intervencionismo estatal en la educación y el ocio de los niños.
La proposición de ley, registrada en abril de 2024 con el aval de PSOE, Convocatoria y Covadonga Tomé, pretende convertir a Asturias en un escenario de prohibiciones ideológicas. A pesar de que el bloque progresista insiste en que la normativa debe avanzar para cumplir con supuestas recomendaciones internacionales, la realidad es que la parálisis de la comisión ha servido para proteger ferias tan emblemáticas como la de Begoña en Gijón, donde la presencia de familias y jóvenes es un pilar fundamental para el relevo generacional y la salud económica del sector.
Ante la falta de avances, Xabel Vegas ha amenazado con pedir amparo a la Cámara y "llegar hasta el final" para forzar la reactivación de los trabajos parlamentarios. Esta insistencia de la izquierda por acelerar el trámite evidencia su prisa por aprobar un veto que choca con el derecho constitucional a la cultura. Para los defensores de la tauromaquia, la estrategia de bloqueo técnico que denuncia IU no es más que el ejercicio de la prudencia parlamentaria frente a una norma que carece de consenso social y que atenta contra el pluralismo cultural de los asturianos.
La controversia pone de manifiesto la brecha insalvable entre quienes ven en los toros una seña de identidad que debe protegerse y quienes pretenden utilizar el boletín oficial para adoctrinar sobre el acceso a los espectáculos. La izquierda asturiana parece no aceptar que la mayoría parlamentaria no siempre legitima la vulneración de libertades fundamentales, como es la de asistir a un evento legal y declarado Patrimonio Cultural. El pulso en la Junta General es, en esencia, una batalla por decidir si el Estado tiene derecho a decidir por los padres sobre la formación cultural de sus hijos.
Con la mirada puesta en las próximas ferias de verano, la presión sobre Luis Venta y el Partido Popular seguirá aumentando. La izquierda busca un titular de prohibición antes de que acabe la legislatura, mientras que los aficionados esperan que la cordura legislativa prevalezca sobre el afán prohibicionista. Asturias se convierte así en el tablero de una partida donde se juega algo más que una ley de espectáculos: se juega la libertad de una afición que se niega a ser expulsada de las plazas por decreto parlamentario.