Puente reconoce que el decreto "se ha quedado corto" y anuncia medidas adicionales de apoyo al transporte por carretera
Un día después de aprobarse el decreto anticrisis por la guerra de Irán en el Congreso, el Gobierno ya se ha visto obligado a ampliarlo por haberse quedado corto, como señalaba el Partido Popular con su abstención. Por eso, el ministro de Transporte, Óscar Puente, se ha visto obligado a asumir que habrá medidas adicionales a las ya aprobadas de ayuda al transporte de mercancías por carretera para ayudar al sector a minimizar el impacto en costes de los efectos de la guerra en Oriente Medio.
"Nos ha faltado un poco de ambición pero no por falta de voluntad" en el primer paquete de medidas, que no ha satisfecho al sector. "Pero estamos muy abiertos a ello", ha dicho el ministro, en un foro económico justo ante de la reunión que el secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano, mantiene con el Comité Nacional del Transporte por Carretera (CNTC), el órgano de representación del sector.
El ministro se ha visto obligado a convocar esta reunión, que ha delegado en su secretario de Estado, después de que la CNTC anunciara el jueves que iba a convocar a la Prensa para advertir del riesgo de una rotura en la cadena de suministro, debido al impacto del alza del precio de los carburantes, lo que desencadenaría una crisis en el suministro de bienes y servicios básicos, además de anunciar movilizaciones justo en Semana Santa.
"A pesar del profundo malestar existente, el CNTC ha realizado un ejercicio continuo de contención ante unas bases que reclaman acciones más contundentes para evitar perjudicar al conjunto de la sociedad, al tener un papel esencial para la vida de los ciudadanos. Un mismo sentido de la responsabilidad que debe ser compartido por el Gobierno y que se traduzca en la adopción de medidas reales, eficaces y ajustadas a la situación del sector, que permitan garantizar su viabilidad y evitar escenarios indeseados".
Los transportistas reclaman elevar la ayuda a los profesionales de 20 a 25 céntimos por litro de combustible, así como dar ayudas directas de 1.500 euros por vehículo o la indexación del combustible del 30% al 40% en la escala de costes del transporte.
El sector recuerda a los transportistas que aplicar la cláusula de revisión del precio del combustible en las relaciones comerciales es la única fórmula que permite adecuar las tarifas del transporte a la evolución del gasto real en carburante. Por ello, subraya que este mecanismo no es opcional, sino una herramienta esencial para garantizar la sostenibilidad de la actividad, y recuerda que el marco normativo vigente impide asumir servicios por debajo de costes, por lo que resulta imprescindible que toda la cadena logística actúe en consecuencia.