Juanma Lorente, abogado laboralista: "Al principio, cuando llegas a una empresa, todo es maravilloso, pero luego..."
Encontrar un nuevo trabajo siempre son buenas noticias. Los primeros días en un puesto suelen estar marcados por la ilusión, el ánimo por hacer las cosas bien, la motivación, la amabilidad o esa entrega absoluta por alcanzar el mejor resultado posible en todos los sentidos, aparte de muchos otros aspectos. Así lo ha descrito el prestigioso abogado laboralista Juanma Lorente, quien ha optado por resumir cómo es la imagen de los candidatos durante su primer día.
"Haces todo lo que dice tu jefe y por lo tanto eres súper rentable. Todo es maravilloso". Al fin y al cabo es una etapa en la que "te miran bien, eres el favorito y no hay ningún tipo de problema", insiste. Esa manera en la que se acostumbra a arrancar suele ser idílica. De hecho, hasta llega a parecer como una relación sentimental con una pareja. "Es como una historia de amor", apunta. Sin embargo, nada es para siempre y la situación acaba modificándose según avanza el tiempo.
Con el paso del tiempo, las dinámicas cambian. "Cuando ya llevas un tiempo, te has hartado y no quieres quedarte horas extra ni hacer funciones que no son tuyas", explica, comienza a romperse ese ambiente tan 'fantástico'. A su vez, también se deben tener en cuenta las situaciones personales por las que pasan los trabajadores. Por lo tanto, hay que sumarle todo eso, como puede ser "la familia o la necesidad de conciliación", entre otras cosas.
"Es muy importante que estés bien asesorado"
Precisamente es ahí cuando todo empieza a tambalearse. Según el abogado, esta es la fase en la que comienzan a darse todos los conflictos. "Ahí es donde llegan los problemas, y las palabras ya no son tan bonitas", advierte. Es como si el trabajador dejara de ocupar un lugar destacado en la empresa. "Ya no eres el preferido de nadie", afirma.
En algunos casos, la situación puede ir todavía más allá en función del ambiente empresarial. "Tu jefe puede que empiece a pensar en cómo despedirte", apunta Lorente. Estas palabras las ha formulado no furto de la casualidad, sino de la experiencia que tiene en su despacho. "Tenemos casi 20 consultas al día en el despacho y casi todas las personas están en esta fase", revela.
Con esta clase de escenarios, hay que saber qué tipo de comportamientos hay que mantener para saber cómo lidiar con estas complejidades en el ámbito laboral. "Es muy importante que estés bien asesorado", insiste. Por ello, si se cuenta con un buen apoyo legal, se podrá marcar la diferencia y el trabajador no será tan 'manipulable', por llamarlo de alguna manera, todo ello "para que la empresa no encuentre el motivo ni el camino para despedirte sin indemnización", concluye.