Irán recluta a menores de 12 años para patrullas de seguridad y espionaje
Irán ha puesto en marcha un plan de reclutamiento para labores de seguridad que permite la participación de niños desde los 12 años en medio de la guerra con Estados Unidos e Israel, que ya cumple 28 días. "Hemos tenido un gran número de adolescentes y jóvenes que quieren participar en estas actividades y, dadas las edades de quienes solicitaban unirse, hemos fijado la edad mínima en 12 años", afirmó Rahim Nadali, subcomandante del Cuerpo Mohamad Rasoulolá, una unidad militar estratégica de la Guardia Revolucionaria centrada en la seguridad de Teherán.
En una entrevista con la televisión estatal, Nadali dijo que las funciones de estos reclutas se centrarán en patrullas por la capital y labores de inteligencia. Desde el comienzo del conflicto, el 28 de febrero, Irán ha establecido puestos de control en diversos puntos de Teherán y de otras ciudades del país para mantener la seguridad, y ha lanzado además diversas operaciones en las que ha detenido a miles de personas, a las que acusa de apoyar a grupos de la oposición en el exilio o de colaborar con Israel y EE. UU. Ayer, Irán informó la captura de 14 individuos señalados de planear ataques y espiar instalaciones estatales.
Esta medida ha desatado una oleada de críticas por parte de organismos internacionales, que denuncian una violación flagrante de la Convención sobre los Derechos del Niño en un escenario donde la infancia ya ha sufrido pérdidas devastadoras. Según informes de Naciones Unidas, al menos 180 menores han muerto desde que comenzó la invasión, incluyendo a 168 niñas fallecidas durante un polémico bombardeo a una escuela en la localidad de Minab.
Expertos en seguridad señalan que este recurso a menores de edad responde a la asfixia operativa de la Guardia Revolucionaria, que tras perder el 90% de su capacidad de misiles y a gran parte de su cúpula naval, se ve obligada a delegar el control social de las calles en una generación escolarizada para intentar frenar la disidencia interna y el espionaje extranjero.