Henry Molina advierte: “Un sistema judicial se debilita por falta de integridad, no de leyes”
Este artículo fue publicado originalmente en El Día.
Santo Domingo.- “Un sistema judicial no se debilita por falta de leyes, sino por falta de integridad; las instituciones se pueden modernizar, pero la confianza en la justicia depende, en última instancia, de la conducta de quienes ejercen el derecho”.
Así lo expresó el presidente de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), Henry Molina, durante la audiencia de juramentación de 1,254 nuevos abogados y abogadas, en un acto solemne celebrado en la Sala Augusta de la institución y dedicado en honor al jurista Juan Manuel Guerrero de Jesús.
El magistrado exhortó a los nuevos profesionales, señalando que el Estado dominicano reconoce en ellos la capacidad jurídica para ejercer una profesión de alta responsabilidad pública, reafirmando así el compromiso colectivo con el Estado de derecho.
El Derecho como convivencia
El también presidente del Poder Judicial manifestó que el derecho es más que un instrumento técnico; es una forma de organizar la convivencia social.
“Cada generación de abogados renueva la promesa de que los conflictos de una sociedad se resolverán conforme a la ley y con respeto a la dignidad de las personas”, afirmó.
Molina destacó que este momento no solo representa una celebración académica, sino también un recordatorio de la dimensión ética de la profesión, al dedicar la ceremonia a la memoria de Guerrero de Jesús, uno de los juristas más respetados del país.
El equilibrio del proceso
El magistrado explicó que el proceso judicial funciona gracias a un equilibrio en el que el juez decide, el Ministerio Público acusa y el abogado defiende.
Sin embargo, advirtió que este balance es frágil.
“Funciona solo cuando cada actor comprende sus límites. De lo contrario, el proceso se convierte en un espacio de confrontación particular y no de solución de conflictos”, subrayó.
Prudencia, método y carácter
Molina indicó que el sistema necesita instituciones fuertes, pero que nada es suficiente sin la integridad técnica y ética de quienes lo componen.
En ese sentido, destacó tres virtudes esenciales:
- Prudencia: Para entender que detrás de cada expediente hay vidas humanas.
- Método: Para actuar conforme a las reglas y garantías del proceso.
- Carácter: Para resistir presiones, prejuicios o tentaciones.
“La prudencia sin método conduce a la improvisación; el método sin carácter convierte la justicia en una práctica mecánica; y el carácter sin prudencia deriva en decisiones arbitrarias”, puntualizó.
Reputación frente a notoriedad
Dirigiéndose a los juramentados, fue enfático al señalar que el prestigio profesional no se construye con notoriedad.
“El prestigio de un abogado no se construye con éxitos procesales o notoriedad pública, sino con reputación y conducta recta”, afirmó.
Recordó que la toga representa una responsabilidad frente al cliente, los tribunales y la sociedad.
Asimismo, defendió la independencia judicial como una garantía ciudadana, destacando que la crítica jurídica fortalece el sistema, mientras que la descalificación personal lo debilita.
Justicia del futuro
Finalmente, Molina enmarcó el acto en el proceso de transformación del sistema judicial dominicano, orientado a lograr mayor eficiencia y transparencia mediante el Plan Justicia del Futuro 2034.
Entre los avances, mencionó la reducción de la mora judicial y la digitalización de los procesos.
“Les deseo una vida profesional a la altura del juramento que hoy han hecho. La investidura la reciben en este acto; pero el honor de llevarla deben ganarlo todos los días”, expresó.
Legado de Juan Manuel Guerrero
El magistrado resaltó que Juan Manuel Guerrero de Jesús fue un destacado jurista, académico y profesor de Derecho Administrativo en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), cuya trayectoria dejó una huella profunda en la judicatura, la academia y el ejercicio profesional del derecho en el país.
Destacó que se consolidó como una autoridad en el estudio y la enseñanza del Derecho Administrativo en República Dominicana, desempeñándose en múltiples roles dentro del sistema de justicia: estudiante, defensor, miembro del Ministerio Público, profesor universitario, juez y abogado en ejercicio.
En la actividad estuvieron presentes miembros del sistema de justicia, juristas y diversas personalidades.
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