El Tribunal Supremo no permite al director de la Policía declarar por escrito en el juicio a Ábalos
El director general de la Policía, Francisco Pardo Piqueras, y la presidenta del Tribunal de Cuentas, Enriqueta Chicano, tendrán que declarar como testigos de forma presencial en el juicio del "caso mascarillas" que sienta en el banquillo a partir del próximo 7 de abril al exministro José Luis Ábalos, a quien fuera su asesor Koldo García y al empresario Víctor de Aldama.
La Sala ha rechazado que existan razones de seguridad que justifiquen que ambos testifiquen por escrito, como pretendían. Del mismo modo, la Sala cierra la puerta a una declaración por videoconferencia tras las solicitudes en este sentido del expresidente de Renfe Isaías Táboas y de Francisco Pardo, exdirector de gabinete del ministro de Sanidad Salvador Illa.
En una providencia, el tribunal argumenta que, conforme al artículo 325 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, no concurren en este caso "razones de utilidad, seguridad o de orden público", y también rechaza que su comparecencia pueda perturbar "el adecuado ejercicio del cargo profesional" que desempeñan.
Tampoco desde su despacho
Los magistrados descartan no solo una declaración por escrito, que también han solicitado el ministro Ángel Víctor Torres y la presidenta del Congreso, Francina Armengol, en ambos casos esgrimiendo que tuvieron conocimiento de los hechos por los que tienen que declarar (la contratación de la empresa de la "trama Koldo" para la adquisición de mascarillas en pandemia por parte de los gobiernos de Canarias y Baleares que dirigían, respectivamente) por razón de su cargo.
También desestima la posibilidad de una declaración desde los juzgados más cercanos a su domicilio -como pretendían Táboas y el exjefe de gabinete de Illa- o desde su despacho oficial, como querían testificar la presidenta del Tribunal de Cuentas y el director de la Policía.
Y en cuanto al empresario Ignacio Díaz Tapia, citado como testigo, cuyo abogado tiene un señalamiento previo en la Audiencia Nacional en el marco del "caso Koldo" que instruye el magistrado Ismael Moreno -procedimiento en el que Díaz Tapia está investigado-, el Supremo aclara que "el hecho de que el testigo pueda declarar asistido de letrado" busca "garantizar" su derecho de defensa en la causa que se instruye en la Audiencia. Pero, en todo caso, le recuerda que "puede comparecer sin asistencia letrada" o acompañado de otro abogado.