Cuántas personas en España han solicitado la eutanasia al igual que Noelia Castillo
Cinco años después de la aprobación de la Ley Orgánica de Regulación de la Eutanasia (LORE), España sigue enfrentando el desafío de garantizar un acceso ágil y uniforme a este derecho. La norma, que reconoce la posibilidad de solicitar la eutanasia a pacientes con sufrimiento irreversible, supuso un hito histórico en la legislación española, pero su aplicación práctica continúa condicionada por procedimientos administrativos y diferencias territoriales.
Desde la entrada en vigor de la ley en junio de 2021, más de 1.300 personas han recibido esta prestación, según estimaciones de la asociación Derecho a Morir Dignamente (DMD). Las solicitudes han aumentado de forma constante cada año hasta mediados de 2025, aunque solo un porcentaje limitado logra completarse debido a los retrasos en la tramitación.
Hoy, el foco está en el caso de Noelia Castillo, una joven de 25 años que ha esperado 601 días desde la aprobación de su solicitud en 2024. Su caso ha estado marcado por los recursos judiciales presentados por su padre, que buscaban paralizar el procedimiento, mientras Noelia mantenía firme su decisión de ejercer su derecho a una muerte digna.
Un tercio de los solicitantes fallece antes de recibir respuesta
En 2024, 905 personas solicitaron la eutanasia, de las que 426 la recibieron. Sin embargo, 308 solicitantes —aproximadamente un tercio— fallecieron durante la tramitación sin poder acceder al procedimiento, según los datos más recientes del Ministerio de Sanidad.
La desigualdad entre comunidades autónomas y la intervención judicial en algunos casos evidencian que, cinco años después de su aprobación, la eutanasia es un derecho consolidado en España, pero su aplicación real sigue dependiendo de factores administrativos, legales y territoriales que pueden retrasar —o impedir— su ejercicio efectivo.