El juez cierra la investigación por el asesinato de Ordóñez y acerca al banquillo a cinco exjefes de ETA
El juez de la Audiencia Nacional Francisco de Jorge ha dejado a un paso del banquillo a cinco exdirigentes de ETA por su supuesta responsabilidad, en calidad de integrantes de la cúpula etarra en esas fechas, en el asesinato en 1995 de Gregorio Ordóñez, entonces teniente de alcalde del Ayuntamiento de San Sebastián. El instructor, que ya procesó en enero del pasado año a Mikel Albisu, "Mikel Antza", Ignacio Gracia Arregui, "Iñaki de Rentería"; Juan Luis Aguirre Lete, "Isuntza"; Julián Achurra, "Pototo"; y José Javier Arizcuren Ruiz, "Kantauri", por estos hechos ha dejado la causa en manos de la Sala Penal para su enjuiciamiento una vez "agotadas todas las líneas de investigación posibles".
Se trata de la primera investigación a exjefes de ETA por los atentados cometidos bajo su dirección, la mayoría impulsadas por querellas de Dignidad y Justicia, que llega a su fin. Otra de las más relevantes, la que se dirige contra cuatro antiguos dirigentes etarras (entre ellos "Anboto", ahora en semilibertad) por el secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco, está pendiente de la decisión del Tribunal Supremo sobre una posible prescripción.
En un auto al que ha tenido acceso LA RAZÓN, De Jorge constata que ya se han llevado a cabo las correspondientes declaraciones indagatorias (en las que se comunicó personalmente a los imputados su procesamiento por su supuesta responsabilidad penal por autoría mediata en el asesinato a tiros de Ordóñez el 23 de enero de 1995 en el bar "La Cepa" de San Sebastián) y "se han practicado las diligencias de investigación que se han considerado oportunas para el esclarecimiento de los hechos y la participación de los presuntos responsables".
El titular del Juzgado de Instrucción número 1 de la Audiencia Nacional da el paso tras practicarse las últimas diligencias acordadas en diciembre del pasado año. Entre ellas, la incorporación al procedimiento de las cartas en las que ETA situaba a políticos del PP como objetivo, cuya autoría la Guardia Civil atribuye a "Kantauri". Aunque esas misivas son posteriores al asesinato de Ordóñez, para los investigadores acreditan los objetivos de la campaña que había puesto en marcha ETA en el verano de 1993 contra políticos del PP.
Las cartas de "Kantauri"
Además, De Jorge también reclamó que se uniese a las actuaciones el comunicado con el que ETA reivindicó el atentado a través del diario «Egin». Asimismo, decidió que se incorporasen a la causa una decena de condenas de la Justicia francesa a los cinco exjefes de ETA por pertenencia a asociación de malhechores.
Una vez recibida toda esa documentación, el magistrado considera que "es procedente concluir este sumario" -decisión que no es recurrible- y elevar las actuaciones a la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional", que abrirá la fase de enjuiciamiento y pedirá a Fiscalía, acusación particular, Dignidad y Justicia, Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT), PP y Ayuntamiento de San Sebastián que presenten sus escritos de acusación.
El asesinato de Ordóñez fue un eslabón más en la campaña de "desestabilización" de ETA para forzar al Estado a negociar, con políticos del PP y del PSOE en el punto de mira. Una estrategia impulsada por la dirección de la banda terrorista, en la que en esas fechas la investigación sitúa a los cinco procesados, encargados de tomar las riendas de la organización tras el golpe policial que descabezó a la banda terrorista en Bidart (Francia) en 1992.
A partir de entonces, según los informes policiales, "Iñaki de Rentería" se puso al frente de los aparatos "militar" y logístico entre 1992 y septiembre de 2000) y "Mikel Antza" pasó a dirigir el "aparato político". Posteriormente, entre finales de 1994 y principios de 1995, se sumaron a la Zuba o comité directivo "Kantauri", Aguirre Lete y "Pototo", justo antes del asesinato del líder del PP en el Ayuntamiento de San Sebastián.
La cúpula seleccionaba los objetivos
En esas fechas, la cúpula "decide, coordina, selecciona los objetivos, envía la información, entrega el material necesario para atentar, designa genéricamente el objetivo y ordena expresamente llevar a cabo el atentado", ha puesto de relieve el instructor a lo largo de la investigación, por lo que les atribuye la planificación de la acción criminal.
Para acreditar esa campaña de terror con los políticos en la diana, el magistrado accedió a la petición de la Fiscalía y de la acusación particular que representa a la viuda y al hijo de Ordóñez y solicitó a Guardia Civil las dos cartas intervenidas a ETA en Basauri tras la desarticulación en 1997 del "comando Vizcaya". Unas misivas que ya apuntalaron la condena a "Kantauri" por el asesinato del concejal del PP Alberto Jiménez Becerril y su esposa, Ascensión García Ortiz, en 1998 en Sevilla.
La primera carta, de julio de 1997 (cuando ETA secuestró a Miguel Ángel Blanco, asesinándolo tres días después), evidencia las órdenes que impartía la dirección etarra a los "comandos": "Es muy importante darles a los políticos del PP. Deciros que cualquier político del PP es objetivo (...). Poner toda la fuerza posible en levantar a un concejal del PP, dando un ultimátum de días para que los presos estén en Euskadi. En relación a este tema (secuestro) hacerlo lo antes posible".
"Si no podéis un secuestro, darle en toda la cabeza"
La segunda carta es de septiembre de ese mismo año, y las instrucciones se reiteran para intentar doblegar al Estado en su pulso por el acercamiento de los presos etarras a cárceles del País Vasco y Navarra: "Si no podéis hacer un secuestro, darle en toda la cabeza. Pero tened en cuenta que es el secuestro lo que crea inestabilidad y contradicciones mayores por su dureza". "Darles “kaña” lo más fuerte que podáis», insistía la cúpula.
Ordóñez fue tiroteado a bocajarro en el bar «La Cepa» de San Sebastián mientras almorzaba por el etarra Javier García Gaztelu, "Txapote", autor material también del asesinato de Miguel Ángel Blanco. También fueron condenados Valentín Lasarte (que se encargó de las vigilancias del concejal del PP para detallar sus rutinas), y Juan Ramón Carasatorre.
La banda terrorista reivindicó el atentado en un comunicado a través del diario "Egin" (que también se ha incorporado al sumario): "ETA, organización vasca socialista revolucionaria para la liberación nacional, asume la acción armada realizada contra el miembro del Partido Popular español Gregorio Ordóñez el pasado 23 de enero en San Sebastián, a consecuencia del que resultó muerto".