Moncloa apaga el incendio de María Jesús Montero elevando Andalucía a “clave de poder”
La Moncloa ha se ha puesto este miércoles el traje de bombero para apagar el incendio provocado por la vicepresidenta primera, María Jesús Montero. La candidata socialista a la presidencia de la Junta tuvo un polémico ataque de sinceridad que fuentes gubernamentales han querido perimetrar elevando a Andalucía a clave de poder en España.
"Fue una puesta de largo normal. Suscribimos todas sus frases. Es la mujer que más poder institucional ha tenido. Habló a los militantes, reivindicó el orgullo de que esto vale lo mismo que tenía en Madrid", zanjan en el Ejecutivo,
Montero dijo que una persona [en referencia a ella misma] "que tiene grandes responsabilidades, probablemente la mujer con más poder de la democracia, decida venir a Andalucía a disputar unas elecciones dejando sus cargos es para poner en valor".
Fuentes del socialismo andaluz explican que la vicepresidenta tubo un "arrebato" de sinceridad: "Dijo lo que piensa". Montero lleva meses sufriendo una elevada presión. No solo como ministra de Hacienda, sino como candidata. La convocatoria de elecciones autonómicas para el 17 de mayo ha pillado al Gobierno con el pie cambiado por mucho que esperaran el movimiento tarde o temprano.
Al elegir esa fecha, el presidente andaluz, Juanma Moreno, desarticuló la posibilidad de que Moncloa convocara las elecciones generales el mismo día para movilizar a los votantes de izquierdas. Algunas fuentes señalan que la ministra de Hacienda, que abandonará el Ejecutivo "en los próximos días", está preocupada por el devenir de la campaña.
El PSOE es un mar de nervios. Los socialistas están en alerta en previsión de que el secretario general y jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, ejecute «en los próximos días» una crisis de Gobierno que sacuda el Palacio de la Moncloa.
La salida de la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, empuja a Sánchez a reconfigurar su núcleo de poder por primera vez desde 2021.
Todas las fuentes consultadas, tanto en el partido como en Moncloa, asumen que solo Sánchez sabe qué teclas tocará. No obstante, el líder socialista ha tenido más de un año para pensar cómo sustituirá a la todopoderosa ministra de Hacienda.
En todo este tiempo, el presidente ha impulsado al titular de Economía, Carlos Cuerpo, al que todas las quinielas sitúan recogiendo el testigo de Montero para formar un superministerio que integre las dos almas económicas del Gobierno.
Pero todo lo demás está en el aire. Montero es toda una vicepresidenta primera. Su salida deja un hueco difícil de llenar políticamente.