Entre alza de combustibles y rebaja de impuestos: Gonzalo Polanco ve “difícil” espacio político para alivio corporativo
En medio del fuerte aumento en los precios de los combustibles, el director del Centro de Estudios Tributarios de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, Gonzalo Polanco, afirmó que esta alza responde a un escenario internacional excepcional y a restricciones fiscales internas, por lo que advirtió sobre las consecuencias tanto inmediatas como de mediano plazo.
El alza en los precios de las gasolinas y el diésel continúa marcando la agenda económica, luego de que el Gobierno anunciara ajustes a través del Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco). En este contexto, el académico de nuestra casa de estudios analizó el escenario y sostuvo que el incremento en los valores es, prácticamente, inevitable.
“Yo sí creo que es en alguna medida inevitable el alza del precio de los combustibles”, afirmó en conversación con la primera edición de Radioanálisis, apuntando a dos factores clave: el encarecimiento internacional del petróleo y la situación fiscal del país.
Según explicó Polanco, el Mepco fue diseñado para enfrentar variaciones normales en los precios, pero no un escenario como el actual. “Estamos en un contexto totalmente extraordinario”, subrayó, agregando que además existe incertidumbre respecto de la duración de esta crisis.
El académico detalló que el funcionamiento del mecanismo implica que, cuando los precios internacionales suben, el Estado reduce su recaudación a través del componente variable del impuesto específico, lo que limita su capacidad de amortiguar los aumentos.
En ese sentido, fue enfático en señalar que “el Estado no tiene mucho dinero, esa es la verdad”, describiendo una situación de estrechez fiscal que se arrastra desde hace varios años.
Respecto a la posibilidad de haber aplicado un alza más gradual, el académico indicó que si bien era factible, implicaba costos relevantes. “Siempre es posible, la pregunta es a qué costo”, señaló, mencionando como alternativa el endeudamiento, pero advirtiendo sus consecuencias: “Nos estamos endeudando y posteriormente viene el pago de la deuda y de los intereses en una situación de estrechez fiscal”.
Aglomeración de usuarios cargando combustible en una estación de servicio Shell, ubicada en avenida Errázuriz, tras anuncio de alza del precio de la bencina. Sebastian Cisternas/Aton Chile.
En cuanto a los efectos económicos, Polanco advirtió que el impacto no se limita al precio que pagan directamente los automovilistas. “La economía funciona como una cadena”, explicó, detallando que el aumento en los combustibles incide en el transporte de productos y en diversos procesos productivos. “Eso se va a traducir en un alza en el precio de los alimentos (…) del pan, por ejemplo”, afirmó, anticipando presiones inflacionarias en el mediano plazo.
El experto también abordó el debate sobre el impuesto específico a los combustibles, descartando su eliminación. “Es un impuesto muy rendidor para las arcas fiscales”, sostuvo, junto con destacar su rol en desincentivar externalidades negativas. “No es conveniente que se elimine”, enfatizó, alineándolo con tendencias internacionales que buscan gravar actividades contaminantes.
Sobre las medidas complementarias anunciadas por el Ejecutivo, como la suspensión transitoria de beneficios tributarios para ciertas empresas, indicó que responden tanto a criterios técnicos como políticos. “Aquí todos vamos a tener que hacer algo de sacrificio, inclusive las empresas”, afirmó, aunque advirtió que estos mayores costos podrían ser traspasados a los consumidores.
Imagen referencial del alza en el precio de los combustibles. Foto: Aton.
En el plano tributario, Polanco se refirió además al debate por una eventual rebaja del impuesto corporativo, señalando que, aunque tiene fundamentos técnicos —como acercar la tasa chilena al promedio de la OCDE—, enfrenta un escenario político complejo. “Yo veo difícil en este momento (…) que haya un espacio político para la rebaja del impuesto corporativo mientras se está anunciando el alza del precio de los combustibles”, planteó.
Asimismo, advirtió que una reducción de impuestos sin medidas compensatorias podría afectar las cuentas fiscales. “Se requiere un mecanismo de compensación”, señaló, explicando que los efectos positivos en inversión y recaudación son graduales. “La recaudación (…) sería paulatina, pero el recorte es inmediato”, agregó.
En tanto, el académico abordó un problema estructural del sistema tributario chileno: la falta de precisión en las estimaciones de recaudación. “En las últimas reformas tributarias (…) no han cumplido ninguna de las metas de recaudación”, afirmó, apuntando a una “falla sistémica” que involucra tanto al Estado como al sector privado. En esa línea, llamó a generar acuerdos amplios: “Deberíamos tener un acuerdo como país (…) y establecer metas de recaudación que sean realistas”.