Así celebraba la Armada el salto del S-80 antes de la publicación de los problemas técnicos
- El fiasco del ‘supersubmarino’ español: torpedos que fallan y daños en misiones de la OTAN
- Problemas técnicos y respuesta del Ministerio de Defensa
- Debate en torno al programa S-80
- Aportación de la Armada y artículo histórico-actual
- Virtudes de Narciso Monturiol y su vínculo con el S-80
- Reflexiones sobre el proyecto S-80
- Salieron fortalecidos la industria naval española y la Armada
- “Resiliencia colectiva de la Armada”
- Perseverancia frente a la adversidad
El fiasco del ‘supersubmarino’ español: torpedos que fallan y daños en misiones de la OTAN
“El fiasco del ‘supersubmarino’ español: torpedos que fallan, daños en misiones de la OTAN y más horas en el taller que en el mar”. Ese es el titular de un reportaje de La Vanguardia que ha despertado un revuelo importante.
Destaca que el S-81 tuvo que regresar al Arsenal de Cartagena cuatro días después de zarpar para integrarse en la operación «Noble Shield» de la OTAN, al desprenderse planchas metálicas de la proa. Tuvo que estar diez días en el taller.
También asegura que en las pruebas de lanzamientos de torpedos, ninguno dio en el blanco.
Problemas técnicos y respuesta del Ministerio de Defensa
El Ministerio de Defensa quitó hierro a estas cuestiones.
Algunos problemas técnicos los enmarcó en la complejidad de un programa como este, de construcción de un modelo nuevo de submarino por parte del astillero de Navantia.
Sobre los torpedos, declaró que se probaron “satisfactoriamente”.
Debate en torno al programa S-80
El artículo ha encendido un debate importante entre militares, miembros de la Armada, especialistas en tecnología militar... sobre si esos problemas son ciertos, si son normales, o si revelan fallos graves en un proyecto estratégico para las Fuerzas Armadas, y que parecía que ya había llegado a un punto de mayor sosiego tras años de polémicas, retrasos, sobrecostes...
Aportación de la Armada y artículo histórico-actual
Se da la circunstancia de que hace unos meses, la Armada difundió en su Revista General de Marina un artículo firmado por dos mandos implicados en el programa de los nuevos submarinos, en los que destacaron el valor del programa S-80, las capacidades de estos sumergibles, y la importancia de las lecciones aprendidas por la Armada.
“Narciso Monturiol y el Programa S-80. Un viaje en el tiempo”: así titularon el artículo el capitán de fragata Fernando Aguirre Pastor y el capitán de corbeta Damián Niebla Bars.
El artículo supone una aportación importante por los autores.
Perfil de los autores del artículo
El capitán de fragata Aguirre fue comandante del submarino «Mistral». Después asumió el puesto de jefe del Sistema de Combate S-80 en la Armada, y como tal fue “responsable durante la fase de construcción del Submarino S-80 del Sistema de Combate, y del adiestramiento de la dotación de quilla del S-81 y S-82”.
El capitán de corbeta Niebla es el comandante del S-82 «Narciso Monturiol».
Estos dos oficiales de la Armada dieron un enfoque entre histórico y actual a su artículo.
Virtudes de Narciso Monturiol y su vínculo con el S-80
Se fijaron en el ingeniero catalán Narciso Monturiol y en sus “virtudes como el ingenio, la innovación y la perseverancia, que se materializaron en el diseño y construcción de los primeros sumergibles operativos en España a mediados del siglo XIX, el Ictíneo (1859) y su hermano mayor, el Ictíneo II (1864)”.
Esas virtudes “resultan especialmente relevantes en la actualidad: Navantia está a punto de botar el submarino Narciso Monturiol (S-82)”, escribieron en 2025, poco antes de esa botadura, “segunda unidad de la serie S-80, parte de uno de los mayores programas de I+D+i nacionales de las últimas décadas, no exento, cabe mencionar, de numerosos retos y contratiempos”.
En el artículo analizaron las cualidades de Monturiol y las relacionaron “con las que el programa de submarinos S-80 de la Armada, un proyecto de alta complejidad técnica, ha requerido y requiere de todo el personal, con uniforme o sin él, relacionado con su obtención: ingenio, innovación perseverante y resiliencia institucional para superar las dificultades y salir adelante”.
Reflexiones sobre el proyecto S-80
El trabajo redactado por el jefe del Sistema de Combate S-80 en la Armada y por el comandante del S-82 «Narciso Monturiol» incluye algunas reflexiones de interés sobre el proyecto de los submarinos S-80.
Tienen especial relevancia por haberse publicado en la revista oficial de la Armada, y por venir de dos oficiales tan directamente implicados en el desarrollo de los S-80 y en su entrada en servicio operativo en la Flotilla de Submarinos de la Armada.
Salieron fortalecidos la industria naval española y la Armada
“El programa S80 ha demostrado la capacidad de adaptación y aprendizaje del personal implicado en su desarrollo y, pese a los años de retraso, el S80 se rehízo sobre una base más sólida, de la que saldrían fortalecidos tanto la industria naval española, particularmente su base de conocimientos de ingeniería, como la Armada”, es una de las reflexiones del artículo.
Ver un submarino navegando en superficie siempre impresiona, y todavía más si se trata del submarino S-81 Isaac Peral.
— Armada (@Armada_esp) March 20, 2024
Per Historiam Ad Gloriam#SomosLaArmada????????⚓️ pic.twitter.com/hZlX058vXp
Es la tónica general: los dos oficiales no esquivan, sino que abordan los problemas de diseño, retrasos, paralizaciones... que tuvo el diseño y construcción de los S-80, sobre todo el primer submarino, pero de esos problemas sacan los aspectos positivos, las lecciones aprendidas por la Armada.
Abordan el parón que sufrió el proyecto por los problemas de diseño: “Replantearse el diseño del submarino y analizar todas y cada una de las instalaciones permitió, para la primera, ir al “fondo” de la cuestión de numerosos temas técnicos”.
Otro aspecto positivo de ese grave problema fue que la Armada dispuso “de tiempo suficiente para prepararse para la llegada de un submarino que está cambiando la forma de concebir la guerra submarina en España”.
“Resiliencia colectiva de la Armada”
El capitán de fragata Fernando Aguirre Pastor y el capitán de corbeta Damián Niebla Bars repiten una palabra para definir cómo actuó la Armada ante los contratiempos que se encontró en la fase de diseño y construcción de los S-80: resiliencia.
“Cada uno de estos logros parciales —solventar un fallo crítico de diseño, completar las pruebas de un prototipo e iniciar la producción en serie de las siguientes unidades— refleja la resiliencia colectiva de la Armada”, señalan, así como “de sus ingenieros y dotaciones de quilla y de la industria nacional”.
Siempre utilizando paralelismos con los problemas y dificultades a las que tuvo que hacer frente en el siglo XIX Narciso Monturiol al construir su sumergible primitivo, el «Ictíneo», los dos oficiales de la Armada celebran que “el Programa S-80, tras superar retrasos y dificultades técnicas nada desdeñables, se encamina a dotar a la Armada de unos submarinos de última generación”.
Perseverancia frente a la adversidad
Los oficiales, incluido el comandante del S-82, dejan algunos apuntes sobre ese segundo submarino de la clase S-80. Lo hicieron antes de que fuera puesto a flote, el pasado otoño: “Cada avance hacia su puesta a flote y entrada en servicio refleja ese espíritu de ingenio y superación que Monturiol encarnó”.
Su conclusión, positiva, es que “las virtudes del ilustre inventor —su creatividad sin límites, su audacia innovadora, su perseverancia frente a la adversidad— perviven en el ADN del Programa S-80 y, por extensión, en la evolución tecnológica de la Armada”.
Con la botadura del segundo submarino “no sólo se pone en el mar una herramienta de última generación al servicio de la defensa nacional, sino que se rinde tributo a una herencia de excelencia y tesón que conecta con un legado patrimonio de todos. Monturiol imaginó un mundo en que el ser humano dominara las profundidades mediante el conocimiento; hoy, sus sucesores materializan esa visión”.
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