La Fundación Toro de Lidia elige Santander para fallar el galardón que suprimió el ministro Urtasun
La Fundación Toro de Lidia (FTL) ha dado un paso definitivo para garantizar la supervivencia del máximo reconocimiento al arte del toreo en España. Este lunes se han publicado las bases oficiales del Premio Nacional de Tauromaquia 2025, una convocatoria que nace de una alianza institucional sin precedentes. El galardón cuenta con el respaldo del Senado y de los gobiernos de Andalucía, Madrid, Castilla y León, Cantabria, Región de Murcia, Comunitat Valenciana, Aragón, Castilla-La Mancha, Extremadura y la Ciudad Autónoma de Melilla, comunidades que han decidido coordinarse para suplir el vacío dejado por el Gobierno central.
Esta iniciativa surge como respuesta directa a la decisión del ministro de Cultura, Ernest Urtasun, de suprimir la distinción original en mayo de 2024. La FTL, como entidad que aglutina al sector, se ofreció para canalizar todas las propuestas autonómicas en un único gran premio que se concederá anualmente mientras persista la situación de excepción creada por el Ministerio. El objetivo es dar estricto cumplimiento a la Ley 18/2013, que obliga a todas las administraciones públicas a defender y promover la tauromaquia como patrimonio cultural inmaterial de los españoles.
El premio mantiene la misma relevancia y prestigio que los galardones nacionales de otras disciplinas artísticas. De hecho, su dotación económica será de 30.000 euros, el mismo importe que el correspondiente a los Premios Nacionales de Cultura. La distinción se otorgará como reconocimiento a una labor meritoria realizada durante el año previo o, en casos excepcionales debidamente motivados por el jurado, como tributo a una trayectoria profesional completa dedicada a la excelencia en el ámbito de la cultura taurina en España.
El proceso de elección ya tiene fecha y lugar. El jurado del Premio Nacional de Tauromaquia se reunirá el próximo 8 de abril en Santander para fallar el galardón. Las candidaturas pueden ser presentadas tanto por los propios miembros del jurado como por entidades, centros o profesionales vinculados al sector, mediante una propuesta razonada enviada a la dirección de la Fundación. La decisión final se tomará por mayoría absoluta de los votos, buscando siempre premiar la calidad, el carácter innovador y la aportación sobresaliente a la vida artística española.
Uno de los puntos más simbólicos de esta nueva etapa es el escenario elegido para la entrega del reconocimiento. El galardón se entregará oficialmente en el Senado, en una fecha que se determinará próximamente. Con este gesto, las instituciones involucradas buscan dotar al premio de la máxima solemnidad institucional, reafirmando el carácter nacional de un arte que trasciende ideologías y que encuentra en la Cámara Alta un espacio de respeto y consenso para su puesta en valor ante la sociedad.
La publicación de estas bases supone una victoria moral para los aficionados y profesionales que interpretaron la supresión del premio como un ataque a la diversidad cultural. La Fundación Toro de Lidia subraya que este esfuerzo conjunto no solo reconoce el mérito de los toreros, ganaderos o intelectuales del sector, sino que refuerza la seguridad jurídica de la tauromaquia frente a decisiones unilaterales. El 8 de abril, Santander será el epicentro de una decisión que marcará el rumbo del reconocimiento taurino en una España que reclama libertad creativa.