Las elecciones en Andalucía pillan a la izquierda sin los deberes hechos y sin saber si habrá unidad
El anuncio de que las elecciones en Andalucía se celebrarán el próximo 17 de mayo ha pillado a muchos partidos con el pie cambiado. Especialmente descuadrados se han quedado en ese heterogéneo espacio a la izquierda del PSOE, que no ha hecho los deberes y que se tiene que enfrentar ahora, más deprisa de lo que esperaba, a un debate muy serio: el de si habrá unidad o no.
Actualmente, las formaciones están en el no. El espacio está ahora mismo representado por Por Andalucía, la candidatura liderada por Izquierda Unida, con Antonio Maíllo cabeza de cartel y en la que está integrada Movimiento Sumar; Podemos Andalucía, con su candidato Juan Antonio Delgado; y Adelante Andalucía, la propuesta andalucista de Teresa Rodríguez.
Estos últimos, la apuesta de Rodríguez, irán por separado ya que ya se han descolgado de los llamamientos a la unidad de la izquierda y su objetivo electoral ahora mismo es captar el voto de los descontentos del PSOE, de aquellos que en el pasado votaron a los socialistas pero que ahora se encuentran desmovilizados, principalmente ante su desencanto por el Gobierno de Pedro Sánchez. Pero sobre Podemos Andalucía y Por Andalucía todavía quedan capítulos que escribir.
La versión oficial mantenida por las dos formaciones es que buscan crear un frente común de izquierdas. El discurso no podía ser otro. De hecho, la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, reivindicó hace poco en Andalucía que ellos estaban trabajando por este frente común y puso de ejemplo el coloquio de Irene Montero con Gabriel Rufián.
Sin embargo, ese tipo de gestos no se traducen realmente en nada concreto, mucho menos en Andalucía, y lo cierto es que a estas alturas no hay signos de que las posturas se estén acercando.
Desde Sumar consideran que Podemos no tiene ningún interés en concurrir de manera conjunta a las elecciones en Andalucía, aunque el portavoz, Pablo Fernández, sí pidió una "reflexión" tras los malos resultados en Castilla y León. Por otro lado, desde la dirección nacional de Podemos aseguran que la decisión corresponde únicamente a Podemos Andalucía. Aunque se trata de una media verdad, porque la postura de la dirección nacional influye, en Podemos Andalucía están conviviendo corrientes encontradas, con unos partidarios de la unidad, y otros no.
En Izquierda Unida y Sumar también aseguran que quieren un frente común, pero tienen menos urgencia. Su candidato, Antonio Maíllo, disfruta de mucha visibilidad como coordinador federal de Izquierda Unida. Ayer mismo, durante la reunión parlamentaria del grupo Sumar en el Congreso, fue él quien tomó la palabra en nombre de su partido en vez de la ministra Sira Rego. Y en clave andaluza, lleva meses haciendo campaña desde que fue designado como candidato.
Si los partidos se presentan por separado, en Sumar confían en que ellos mantendrán un mejor resultado que Podemos, tal y como ha sucedido en las anteriores convocatorias electorales de este ciclo. Sin embargo, hay un verdadero temor a que la falta de unidad pueda alentar el voto útil al PSOE, que es lo que sucedió en los comicios de Castilla y León, a los que ambos acudieron por separado y perdieron el procurador que habían ganado en 2022 cuando ambos fueron bajo la marca Unidas Podemos.