Top mundial de países en esperanza de vida: España de caer en picado a estar en el podio en solo tres años
Después del golpe durísimo que supuso la pandemia, España vuelve a estar en lo más alto del ranking de longevidad. En 2023, nuestro país ha recuperó el tercer puesto entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), con una esperanza de vida de media de 84 años, solo por detrás de Suiza y Japón.
Remontada exprés post pandemia
En 2020, en pleno impacto de la pandemia, la esperanza de vida en España cayó en picado hasta los 82,4 años. Un descenso brusco que hizo que el país pasara del tercer al octavo puesto en apenas meses.
Tres años después, el giro ha sido total. Entre 2021 y 2023, la cifra ha ido subiendo poco a poco hasta volver a los 84, superando otra vez a países como Corea del Sur o Australia. Mientras tanto, la media de la OCDE se queda bastante por debajo, en torno a los 81 años
Las razones del tercer puesto en longevidad
Llegar a esa cifra no tiene nada de suerte. Es más bien el resultado de varios factores.
Por un lado, el sistema sanitario español, que sigue siendo uno de los pilares clave accesible, amplio y con buenos resultados en términos de mortalidad. A eso se suma algo muy nuestro, como la dieta mediterránea, con su mezcla de aceite de oliva, pescado, frutas y verduras, que sigue siendo un aliado brutal para la salud.
Y luego está el factor social, que muchas veces pasa desapercibido, el apoyo familiar. En España, las redes familiares siguen jugando un papel importante, sobre todo en edades avanzadas, tanto a nivel emocional como en el cuidado diario.
La pandemia también explica la subida
Aunque pareza contradictorio, tiene su lógica. La pandemia desgraciadamente bajó de golpe la mortalidad, sobre todo entre pesonas mayores y con enfermedades previas.
Sin embargo, la recuperación de la longevidad tiene que ver con tres claves que dejó la pandemia:
- La vacunación masiva que redujo drásticamente las muertes
- La mejora en tratamientos hospitalarios
- El registro de menos fallecimientos de persona vulnerables
Las sombras del tercer puesto
Estar en el podio suena bien, pero no cuenta toda la historia. Hay varias sombras importantes.
La primera es la diferencia entre hombres y mujeres. En ellas siguen viviendo más, mientras que los hombres presentan tasas de mortalidad algo más altas.
La segunda, los hábitos de vida. El tabaco, el alcohol, el sedentarismo y la obesidad siguen muy presentes, especialmente entre los más jóvenes. Esto podría pasar factura en el futuro.
Y la tercera, quizá la más importante es que no todo el mundo vive esos 84 años de la misma manera. Factores como el nivel de ingresos, la educación o incluso el barrio influyen mucho en la salud.
Otro punto clave es el envejecimiento de la población. España no solo vive más, sino que cada vez tiene más personas mayores. Esto pone presión sobre el sistema sanitario, las pensiones y los cuidados de larga duración.
El puesto no está garantizado
Otros países también están mejorando y la competencia es real. Por eso, los expertos lo tienen claro, toca reforzar la Atención Primaria, invertir más en prevención, mejorar los cuidados a mayores y adaptar ciudades y viviendas a una población cada vez más envejecida.
Porque al final, la clave no es solo vivir más… sino vivir mejor.