Robles advierte del importante número de misiles iraníes que llegan a Turquía cada día
La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha expresado su preocupación por el incremento de misiles lanzados desde territorio iraní que están alcanzando o sobrevolando zonas del este de Turquía en el marco de la escalada militar en Oriente Próximo.
Según ha señalado, el flujo de proyectiles “es constante” y constituye un riesgo creciente para la estabilidad regional, especialmente para los países que, como Turquía, se encuentran en la primera línea del conflicto.
Las advertencias de Robles se producen en un contexto marcado por el aumento de tensiones entre Irán e Israel, así como por los ataques que Teherán mantiene contra posiciones kurdas en el norte de Irak y contra grupos que considera hostiles.
En varias ocasiones, estos misiles han cruzado el espacio aéreo turco o han impactado en zonas fronterizas, un fenómeno reconocido por las propias autoridades de Ankara desde hace más de dos años.
Turquía ha informado públicamente de la caída de proyectiles en provincias como Van, Hakkari o Ağrı, generalmente en áreas despobladas, aunque en algunos casos han provocado daños materiales y evacuaciones preventivas.
Robles insiste en que la OTAN debe reforzar la protección de Turquía ante el incremento del riesgo balístico
El Gobierno turco ha reforzado la vigilancia aérea y ha desplegado sistemas adicionales de defensa antimisiles para interceptar proyectiles que puedan suponer una amenaza directa para la población civil.
Robles ha subrayado que la situación “no puede normalizarse” y que la comunidad internacional debe seguir de cerca la evolución del conflicto para evitar una desestabilización mayor. España, como miembro de la OTAN, mantiene presencia militar en Turquía a través del despliegue del sistema Patriot en la base de Adana, una misión que se ha prorrogado en varias ocasiones precisamente por el riesgo derivado de los misiles lanzados desde Siria e Irán.
La ministra ha insistido en que la prioridad es “proteger a la población civil y evitar una escalada que arrastre a más países”. También ha recordado que Turquía es un aliado estratégico y que cualquier impacto en su territorio tiene implicaciones directas para la seguridad europea.
El aumento de actividad balística iraní ha generado inquietud en varias capitales europeas, que temen que un error de cálculo o un impacto accidental pueda desencadenar una respuesta militar más amplia. Robles ha reiterado que España apuesta por la vía diplomática, pero ha advertido de que la situación “exige vigilancia constante y coordinación internacional”.
La evolución del conflicto sigue siendo incierta, pero el incremento de misiles que alcanzan territorio turco se ha convertido ya en uno de los indicadores más preocupantes de la inestabilidad regional.