Chuck Norris: cómo cambiar el cine de acción con una patada giratoria
Empecemos por lo esencial: Chuck Norris no ha muerto. No puede morir. A lo sumo ha pasado a un VIDA superior. Algunos lo ven en el cielo luchando a brazo partido con Bruce Lee repitiendo la famosa lucha final de «El furor del Dragón» (1972), hasta la extenuación de ambos a la entrada del Coliseo romano. Cierto que Chuck tenía todas las de perder frente al protagonista chino, pero en la larga y magnifica pelea Bruce le permitía que le diera unos cuantos patadones con su famosa «patada giratoria». Lo que muchos ignoran es que Chuck creó y publicitó los famosos vaqueros elásticos «Action Karate Jeans», ideales para ejecutar en las pelis de acción patadas giratorias sin rasgar la entrepierna.
Bruce Lee y Chuck Norris eran amigos y entrenaban juntos en el gimnasio. Es lógico que su reencuentro en el cielo sea apoteósico. Digno de que Chuck lleve sus famosos vaqueros y le enseñe a Lee su elasticidad levantando la pierna derecha por encima de su cabeza y lo deje anestesiado al escurridizo hongkonés. No sé si a Chuck le haría gracia la escena de «Érase una vez en… Hollywood» (2019) en la que Bruce Lee/Cato alardea a las puertas del Estudio y provoca al doble de Leonardo DiCaprio, Brad Pitt, y éste lo humilla lanzándole contra un coche y abollándolo del trastazo.
Quienes admiran a Chuck Norris por sus pelis de acción saben que fue un pionero. Se adelantó a Steven Seagal y su potente figura y contundente karate. Chuck se especializó en karate coreano y fundó una escuela de exhibición de su propio sistema marcial, Chun Kuk Do, el cual incluye un código de honor, que enfatiza el pensamiento positivo, la tolerancia hacia quienes tienen un punto de vista distinto al suyo y una coda final: «Me mantendré siempre leal a Dios, mi país, mi familia y a mis amigos».
Con la serie televisiva «Walker Texas Ranger» (1993-29001), que lo hizo popular y un mito en Texas, se declaró conservador y apoyó al Partido Republicano y admirador de Ronald Reagan, por Israel y el Presidente Benjamín Netanyahu, ajeno al qué dirán progre hollywoodiense.
Lo curioso de su popularidad se la debe no sólo a sus pelis de acción, venganza y rescate en la selva vietnamita. Con la aparición de internet comenzaron a aparece memes y chistes sobre su inmortalidad y poderes superlativos como karateka, incluso su divinidad (estampitas incluidas), pues tras la aparición de su decálogo comenzó a correr por la red el «Chucknuestro», que comienza así: «Chuck Norris nuestro / que estás en los cielos / santificados sean tus brazo / que son más duros que el acero…» Y finaliza así: «No nos dejes caer en el lado oscuro y líbranos del Apocalipsis, amén».
De repente, Chuck se convirtió en un friqui, qué digo un friqui, se elevó para sus numerosos fans en la red que glorificaban sus actuaciones hasta convertirlo en una deidad en el naciente firmamento friqui. Muy, pero muy superior a otros friquis como Vin Diesel que comenzaron a ser ensalzados en una moderna friquipedia internacional por lo poco que sabían hacer. De Chuck, sus fans más acérrimos decían de su versatilidad interpretativa: «Chuck Norris tiene dos expresiones y una de ellas es con barba».
Las burlas, que tiene tanto de admiración de un mito menor que ha crecido por su cuente hasta conseguir el estrellato y medirse en «Mercenarios 2» (2012) con los grandes del cine de acción y patada: Stallone, Jason Statham, Jean-Claude Van Damme, Schwarzenegger, Bruce Willis y Jet Li. Ademas, ha creado una Leyenda apócrifa friqui que ningún actor de Hollywood tuvo jamás.
En pleno triunfo de su famosa «Desaparecido en combate» (1987), Marvel le dedicó una serie de tebeos «Karate Kommandos» (1997), que pasó a serie de dibujos animados doblados por el actor y con su aparición al final de cada episodio. Es evidente que Chuck Norris vive tanto en el cine como en los numerosos fans que inventan sin parar nuevos memes sobre el ídolo, que supervisaba y valoraba los mejores chistes sobre su persona, comenzando por su mítica «patada giratoria».
Chuck y Lee
Chuck Norris y Bruce Lee se conocieron en Los Ángeles en 1967 y entrenaban en el patio trasero de su casa durante dos años. Ambos compartían una visión del mundo bastante zen y de respeto en la exhibición de sus combates de karate. Es evidente que sus técnicas eran muy similares y que Norris había aprendido de Lee muchos de sus famosos rasgos que lo hicieron un mito del cine de karate. Chuck Norris aprendió karate coreano durante su estancia en Corea del Sur durante su alistamiento en las Fuerzas Aéreas en 958. Entrenaron en el patio trasero de Lee en Los Ángeles durante dos años tras conocerse en 1967, compartiendo filosofías y perfeccionando técnicas.