Otro fracaso de Sánchez: España, lejos de cumplir los objetivos de calidad del agua fijados por la normativa europea
España continúa lejos de cumplir los objetivos de calidad del agua fijados por la normativa europea debido a la contaminación por nitratos, la sobreexplotación de recursos hídricos, los vertidos y el deterioro ecológico de ríos y acuíferos, según alertan organizaciones ambientales coincidiendo con el Día Mundial del Agua, que se celebrará mañana sábado.
Más de dos décadas después de la aprobación de la Directiva Marco del Agua de la Unión Europea (UE), solo una parte de las masas de agua alcanza un buen estado ecológico o químico, mientras que "la presencia de contaminantes, la presión agrícola y ganadera y los efectos del cambio climático siguen dificultando la recuperación de los ecosistemas acuáticos", según alertó Greenpeace y corroboraron varios informes oficiales de la Unión.
La organización SEO/BirdLife adviertió por su parte de que, 25 años después de la entrada en vigor de la Directiva, "apenas el 37% de las masas de agua superficiales en España se encuentra en buen estado ecológico y solo el 29% alcanza un buen estado químico". La ONG señaló que persisten presiones como "la extracción intensiva para regadío, la contaminación difusa por nitratos y pesticidas, los vertidos puntuales y nuevas amenazas asociadas a sustancias emergentes procedentes de medicamentos, productos cosméticos o procesos industriales".
Además, el deterioro de los ecosistemas acuáticos tiene efectos directos sobre la biodiversidad. Según SEO/BirdLife, el 76% de los hábitats vinculados a zonas húmedas "presenta un estado de conservación desfavorable y al menos 36 especies de aves acuáticas invernantes muestran tendencias de declive", lo que refleja el impacto acumulado de la "alteración de cauces, la pérdida de caudales ecológicos y la degradación de humedales".
A estos problemas se suma la contaminación por nitratos, considerada por el Ministerio para la Transición Ecológica como uno de los principales factores que afectan a la calidad de las aguas en España. Un informe difundido por Greenpeace, basado en datos del Sistema de Información Nacional de Aguas de Consumo (Sinac) del Ministerio de Sanidad, señala que con los últimos datos contrastados en 2024 "un total de 332 municipios registraron niveles de nitratos superiores al límite legal vigente", fijado en 50 miligramos por litro, lo que obligó en algún momento a restringir el consumo de agua del grifo.
La evidencia científica más reciente recomienda reducir ese límite hasta los 6 miligramos por litro para prevenir riesgos para la salud, como el aumento de la incidencia de cáncer colorrectal. Con este criterio más restrictivo, el 51% de los municipios españoles donde se analizan los nitratos "habría alcanzado o superado ese nivel en algún momento del último año, lo que supondría que una parte importante de la población está expuesta a concentraciones potencialmente nocivas", añadió esta ONG.
Greenpeace atribuye esta situación principalmente al uso intensivo de "fertilizantes sintéticos en la agricultura y a la elevada carga ganadera, especialmente en el modelo de producción intensiva". Según datos oficiales, en 2025 se sacrificaron en España cerca de 1.000 millones de animales para consumo humano, lo que generó grandes cantidades de residuos orgánicos y aumentó la presión sobre suelos y acuíferos. En el conjunto de Europa se estima que más del 80% del nitrógeno que llega a los sistemas acuáticos tiene origen agrícola, directa o indirectamente vinculado a la ganadería.
En el ámbito europeo, la Comisión Europea ya ha advertido a España por el incumplimiento de la Directiva de Nitratos, y el Tribunal de Justicia de la Unión Europea dictó en 2024 una sentencia condenatoria por no adoptar medidas suficientes para proteger las aguas frente a la contaminación agrícola.
Ante esta situación, estas y otras organizaciones ambientales reclamaron que "la gestión del agua se sitúe en el centro de las políticas públicas y que se refuercen los controles sobre vertidos, el uso de fertilizantes y la extracción de recursos hídricos". También pidieron "garantizar caudales ecológicos, restaurar ríos y humedales y adaptar la planificación hidrológica" a un contexto de cambio climático marcado por sequías más frecuentes y episodios extremos, que agravan la presión sobre un recurso considerado esencial para la salud, la biodiversidad y el desarrollo económico.