Con la «Gervasio» se puede contar
PINAR DEL RÍO.— A veces se cree que los tiempos de crisis sacan lo peor de la gente, pero este pueblo ha demostrado que es en los momentos difíciles cuando brota también lo más humano y generoso de cada cual.
Por eso, desde hace menos de un mes la funeraria Monteserín, de la cabecera provincial vueltabajera, dispone de un sistema fotovoltaico que permite brindar un servicio más acogedor a quienes hasta allí llegan a dar el último adiós a sus seres queridos, familiares y amigos.
La iniciativa, común por estas fechas, tiene una particularidad: «Fue una decisión colectiva», sentenció Venancio Ramírez Rivas, presidente de la cooperativa Gervasio Hernández Silva, perteneciente a la Empresa de Acopio y Beneficio del Tabaco Pinar del Río.
Esta estructura productiva, en su Junta directiva, acordó donar un kit con capacidad de seis kilowatts, inversor, baterías, paneles y cableado, todo lo que se requiere para su instalación, con un costo de unos 7 200 pesos en moneda libremente convertible, del dinero que se destina al desarrollo de la cooperativa, sin que se afectase el pago a sus campesinos.
«A partir del recrudecimiento del bloqueo y de la situación con la limitación de combustibles, decidimos aportar el kit para esta institución, sobre todo, por lo que significa para la población los últimos momentos con un ser allegado que fallece», refirió Ramírez Rivas.
Por su parte, María del Carmen Zaldívar Charón, quien desde hace cinco años administra la funeraria, reconoce que han sido jornadas difíciles cuando son varios los fallecidos y se ven obligados a usar todas las capillas o a ubicar más de uno por cada sección.
«En las noches se enciende el grupo electrógeno, ha sido una prioridad por lo sensible de los casos, pero en los días no se puede, y ante la cantidad de personas que acude a la funeraria hemos tenido que recurrir al uso de lámparas que los propios familiares traen, pero no todos tienen la posibilidad de hacerlo», explicó la administradora.
Lidiar con la muerte nunca ha sido sencillo, pero si se facilita el momento, las cosas son más llevaderas. «Ahora no solo se garantiza la iluminación de las capillas, sino también del cuarto de preparación y el funcionamiento del refrigerador», comentó.
La mano amiga de los campesinos
Sin embargo, esta no es la primera vez que los 96 socios de la cooperativa, enclavada en los predios del kilómetro seis de la carretera a La Coloma, realiza donativos relevantes.
Con anterioridad su aporte ha sido palpable fundamentalmente con equipos de clima para consultas como la de Patología de cuello del policlínico Turcios Lima, para el pediátrico Pepe Portilla, el hogar de ancianos y los hospitales Abel Santamaría y León Cuervo Rubio.
Eminentemente tabacaleros, con 149 hectáreas de tierra dedicadas al cultivo del tabaco tapado, otras 51 al de sol, y rendimientos entre los 1.3 y 1.4 toneladas por hectárea, los campesinos de esta estructura dejan muy claro que con ellos la provincia puede seguir contando.
Monteserín es ahora una de las instituciones que en Pinar del Río funciona también con sistema solar fotovoltaico.
Las demás, entre las que se incluyen todos los policlínicos, casas de abuelos, hogares de ancianos, los servicios extendidos de urgencias médicas y el Centro Psicopedagógico, responden a una política de país para priorizar los servicios básicos a la población ante el déficit de generación.
Otra de las proyecciones que avanza en el territorio es la instalación de módulos solares fotovoltaicos asignados a trabajadores de los sectores de la Salud y Educación, así como a Héroes del Trabajo de la República de Cuba, en tanto las labores son ejecutadas por diversas instituciones como Copextel, la Empresa Eléctrica y trabajadores del sector no estatal.