Cómo ahorrar energía con el horno eléctrico: los trucos claves para reducir la factura de la luz
El incremento del precio del gas natural también tiene sus repercusiones en el coste de la electricidad. En nuestro país, la luz ha ascendido hasta los 37,57 euros por megavatio hora (MWh) a 20 de marzo. Por ello, es normal que muchas personas se encuentren buscando trucos y consejos para reducir el consumo de energía de sus hogares para que este aumento no afecte a su economía. Sin embargo, lo que muchos desconocen es que uno de los electrodomésticos más habituales en la cocina puede provocar un aumento considerable en sus facturas: el horno eléctrico.
Este aparato doméstico es bastante popular debido a su capacidad de hornear diferentes alimentos, aportando un gran sabor y una baja cantidad de grasas. Por ello, es bastante habitual utilizarlo para cocinar diferentes recetas durante la semana. No obstante, no utilizarlo de forma responsable puede suponer un incremento considerable en la factura de la luz. Sobre todo en momentos en los que los precios de los combustibles y la electricidad se encuentran elevados.
El gasto medio de los hornos eléctricos se sitúa entre los 1.500 y 3.000 vatios por hora
La razón principal detrás de su elevado consumo de energía se encuentra en los vatios que consume. Durante su uso, el horno es capaz de alcanzar un gasto medio de entre 1.500 y 3.000 vatios por hora. Aunque esta cifra puede variar dependiendo de la etiqueta energética y las especificaciones marcadas por el fabricante. Asimismo, este electrodoméstico debe precalentarse antes de ser utilizado, provocando un aumento del tiempo que debe estar encendido y, por tanto, suponiendo un gasto mayor para los habitantes del hogar.
Según las cifras recogidas por el Instituto de Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), los hornos eléctricos suponen un gasto del 8,3% del consumo de luz total de los hogares en España. Esta cifra lo convierte en el cuarto aparato doméstico con mayor gasto de electricidad, solo por debajo del frigorífico, junto al congelador, y del televisor, los cuales suponen más del 36% y del 12% respectivamente, recoge el medio "Libertad Digital". Por ello, es necesario que las personas conozcan los diferentes trucos que pueden llevar a cabo para reducir su impacto en la factura. Todo ello sin renunciar a su uso.
Trucos para utilizar el horno eléctrico sin incrementar la factura de la luz
A pesar del enorme gasto que supone utilizar este electrodoméstico, existen diferentes trucos y datos que pueden ayudar a un uso responsable de él. Lo primero que se debe conocer es el consumo eléctrico específico de cada horno, indicado en la etiqueta energética y en el manual con las especificaciones del fabricante. Aquellos hornos que sean más modernos y cuenten con una etiqueta de eficiencia energética de clase A o superior, tendrán un gasto muy inferior a aquellos con etiquetas B, C o D. Por ello, cambiar un modelo de horno antiguo por uno moderno podría suponer un ahorro económico, además del energético, en un periodo de tiempo a medio y largo plazo.
En caso de no querer cambiar el horno, ya sea porque se acaba de comprar o porque no se dispone del dinero necesario para ello, también existen recomendaciones para reducir el gasto energético. Lo más aconsejable es aprovechar que el electrodoméstico ya ha sido calentado para cocinar diferentes recetas. El momento en el que más luz consume este aparato es durante el precalentado, por lo que hacer varias comidas a la vez no solo permite ahorrar tiempo, sino que también evitará tener que encenderlo tan seguido.
Por otra parte, también es recomendable evitar abrir la puerta durante el proceso de horneado. Esto se debe a que, una vez abierta, se rompe la burbuja de calor y se dispersa, ralentizando la cocción de la comida. Además, es aconsejable utilizar utensilios de color oscuro y materiales pesados, pues suelen retener mejor el calor y permiten terminar de cocinar los alimentos con mayor rapidez. Estos dos trucos harán que se pueda apagar el horno entre 5 y 10 minutos antes de lo previsto, puesto que con el calor residual terminará su función sin tener que gastar vatios adicionales.