Más que relevo, motor
Claim S.A., bufete especializado en servicios de propiedad intelectual, asesoría jurídica, legalizaciones y notaría, ha construido su prestigio internacional a partir de una ética profesional reconocida.
A ese ADN corporativo se han sumado, en los últimos años, jóvenes abogados y especialistas que no solo reproducen esa cultura, sino que la empujan hacia territorios nuevos, marcados por la era digital, la diversificación de actores económicos y el creciente peso de los emprendimientos.
Por ejemplo, cuando Suchitel Santana llegó al Departamento de Legalizaciones, a inicios de 2023, descubrió que en Claim no se trabaja con meros papeles, sino con biografías en tránsito.
«Lo que más me impactó fue descubrir que detrás de cada documento hay una historia de vida o un proyecto familiar», asegura, consciente de que una certificación aparentemente rutinaria puede decidir si alguien estudia un posgrado, se reúne con su familia o formaliza un negocio.
Foto: Rosa de la Caridad Tan.
Esa mirada explica por qué, ya en 2024, pasó de especialista a jefa del Departamento de Legalizaciones, al frente de un equipo que convierte el rigor en escudo de los sueños ajenos.
Su formación como Técnico Medio en Contabilidad le dio la estructura mental para moverse con solvencia entre aranceles, sellos y operaciones financieras.
Por su parte, el Derecho, que hoy cursa en la universidad, le aporta el fundamento normativo para comprender el por qué de cada requisito y asesorar con propiedad. Como ella misma define «la contabilidad me aporta el método, mientras el Derecho me da fundamento».
La marca como identidad
Sheila Fernández Fontán, por su parte, llegó a Claim en diciembre de 2020 siendo todavía estudiante, con una tesis de grado enfocada ya en la propiedad industrial, específicamente en marcas y otros signos distintivos. Lo que comenzó como una oportunidad de inserción profesional terminó convirtiéndose en vocación definitiva.
«La propiedad industrial me fascina desde la carrera. Es un campo en constante evolución, que exige rigor, estudio y comprensión continua», confiesa.
Foto: Rosa de la Caridad Tan.
Su hoja de vida habla por ella: licenciada en Derecho por la Universidad de La Habana, máster en Propiedad Intelectual e Industrial por la Universidad Internacional de Valencia, entre otros resultados.
En la práctica cotidiana, Sheila se mueve en un tablero donde los desafíos crecen a la velocidad del mundo digital. Uno de los más complejos es la globalización en Internet. Las marcas se expanden con rapidez, pero también se multiplican los intentos de uso no autorizado.
Otra de las jóvenes protagonistas de Claim es Nathalie Díaz Martínez, graduada de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana en 2021.
Desde febrero de 2024, asumió en Claim la doble condición de Especialista A Jurídico y Jefa de Grupo del Departamento de Asesoría Jurídica y Notaría, reto que define como «un compromiso de alta responsabilidad con la institucionalidad y el rigor profesional».
Como especialista, su misión es vigilar el cumplimiento estricto de la norma y salvaguardar la fe pública en el ámbito notarial. Como jefa de grupo, su liderazgo va más allá de la gestión administrativa para convertirse en dirección estratégica de capital intelectual.
Foto: Rosa de la Caridad Tan.
Se ha propuesto «armonizar el conocimiento técnico especializado con una visión colectiva», articulando flujos de trabajo donde la norma jurídica no sea percibida como un ente estático, sino como herramienta dinámica que aporta seguridad a cada proceso.
La joven abogada, que cursa un Máster en Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social en la Universidad Internacional de La Rioja, eligió esa especialidad convencida de que el capital humano es el eje dinamizador de cualquier organización.
En un contexto donde conviven empresas estatales, formas de gestión no estatal y emprendimientos emergentes, considera que el derecho laboral es pilar de estabilidad y justicia social.
Su objetivo es ayudar a que la gestión de la fuerza de trabajo deje de ser mera rutina administrativa y se convierta en estrategia de prevención de conflictos, mejora del clima organizacional y garantía de que sistemas de pago, estructuras de empleo y políticas de seguridad social estén blindados legalmente.
Cuando mira al futuro de la abogacía en Cuba, Nathalie lo imagina como una fuerza de vanguardia, capaz de «blindar con el Derecho cada transformación de nuestra sociedad».