Así funciona el mayor depósito de alta seguridad para objetos de valor de España: de obras de arte a botellas de vino
Un único lugar donde tu patrimonio pueda estar a salvo. Así nace Centro de Valores, el mayor depósito de alta seguridad para bienes de alto valor de toda España. LA RAZÓN ha tenido la oportunidad de visitarlo para conocer cómo funciona todo su entramado.
Este servicio nace para suplir el auge del coleccionismo y la inversión de activos tangibles como el arte o el vino. Según el director del centro, Brian Lavio, esto se ha dado especialmente desde la pandemia. Además, asegura, cada cosa "tiene el valor que nosotros mismos queramos darle".
En total, cuentan con 1.400 metros cuadrados divididos en 2 edificios. Lavio explica que la elección de la ubicación no fue fácil, pues "no podían situarlo encima del metro o un garaje". Además, "la calle tiene que estar en pendiente para que no haya problemas de inundaciones frente a una dana".
Sus instalaciones se dividen en tres espacios diferenciados, cada uno con una finalidad. WineVault es el área dedicada a la conservación de vino. El precio mínimo por uno de estos almacenajes es de 15 euros al mes, por un total de 50 botellas. La capacidad total de la sala es de más de 100.000 botellas.
Además, a la hora de contratar este servicio, se incluye un seguro por valor de 5.000 euros que cubre cualquier tipo de inconveniente que pueda tener lugar durante su almacenamiento. Al cliente también se le da acceso a una web exclusiva en la que puede consultar no solo el estado de los productos que ha dejado depositados, sino también las condiciones de temperatura y humedad en tiempo real.
En segundo lugar, se encuentra ArtVaul, un área específica para la custodia de obras de arte y piezas singulares. Esta zona incorpora sistemas de control ambiental, protección contra incendios mediante gases inertes e inventario encriptado para garantizar la trazabilidad y confidencialidad de las piezas. En su primera fase, la infraestructura está preparada para albergar más de 1.200 obras.
Por último, se encuentra el servicio más conocido, la gran cámara acorazada que alberga más de 10.000 cajas de seguridad y la convierten en la que más capacidad tiene de toda España.
Medidas de seguridad de élite
Al oír hablar de un sitio como este, todo el mundo piensa en un atraco al más puro estilo La Casa de Papel. Pero intentar franquear los sistemas de seguridad resultaría mucho más complicado.
Su presidente explica que, para poder penetrar su muro interior, se necesitarían 16 horas de trabajo con una radial, lanza térmica o similar. Además, todo el blindaje cuenta con sensores sísmicos muy sensibles que envían una alerta al puesto de control.
Además, también cuentan con otras medidas punteras en cada una de sus puertas. Un doble reconocimiento biométrico que, según explica Eduardo Imán, director de seguridad, es necesario para pasar por todos los accesos. Estos escanean la huella dactilar y el rostro. Además, también se analiza el pulso del cliente, para evitar intentos de robo que se lleven a puntos extremos.
Las puertas que dan acceso a la cámara acorazada necesitan de un doble factor de autenticación. Si Eduardo intenta acceder al interior tras exponer su cara y su dedo al aparato de control, la cerradura seguirá sin abrirse. Esto se debe a que debe avisar al puesto de control central, situado en la planta baja, para que le dé acceso a la instalación.
Todo tipo de clientes
"Nuestros precios son muy democráticos", asegura Brian Lavio. Para contratar una caja estándar de la cámara acorazada, el precio aproximado sería de unos 250 euros anuales, cifra que varía en función de las necesidades.
“Cada vez más familias, coleccionistas e inversores entienden que conservar bien es tan importante como adquirir. Sin embargo, en España todavía no existía una infraestructura como esta. Centro de Valores nace precisamente para cubrir ese vacío: profesionalizar la conservación y la protección de bienes que, en muchos casos, forman parte del patrimonio y del legado”, explica el presidente.
Por ello, Centro de Valores está dirigido a toda clase de perfiles, desde empresarios que prefieren dejar sus escrituras en un lugar fijo y mucho más seguro, a perfiles particulares con diferentes preferencias: desde inversiones en arte que quieren preservar hasta colecciones de relojes que están mejor fuera del hogar.
Lo primordial para ellos es "garantizar la seguridad y tranquilidad" de cualquier persona que pueda necesitar sus servicios. Por ello, antes de aceptar a un nuevo cliente, hacen un rastreo exhaustivo de su perfil cotejado por varios cuerpos policiales, entre los que se encuentra la Interpol.