El mundo árabe amenaza con represalias a Irán: "La confianza se ha destruido por completo"
Convocados en Riad por Arabia Saudí, los ministros de Exteriores de una docena de países árabes o de mayoría musulmana -Azerbaiyán, Bahréin, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Kuwait, Líbano, Pakistán, Qatar, Siria y Turquía además del país convocante- hicieron pública este jueves una declaración conjunta en la que exigen a Irán el cese de los ataques contra infraestructura energética de sus vecinos.
En el mensaje, emitido tras los ataques iraníes contra Qatar, Emiratos y Arabia Saudí -en represalia por el bombardeo israelí contra las instalaciones gasísticas de South Pars- las cancillerías árabes reclaman su derecho a defenderse y evitan referirse a la ofensiva de EE UU e Israel que dio comienzo a la guerra. Al término del encuentro, el ministro de Exteriores saudí, el príncipe Faisal bin Farhan, afirmaba que "la presión de Irán tendrá un efecto contraproducente tanto política como moralmente y, sin duda, nos reservamos el derecho a emprender acciones militares si es considerado necesario". "La poca confianza que nos quedaba en Irán se ha destruido por completo", se añadía desde Riad.
Por su parte, la Liga Árabe condenaba "la brutal agresión iraní" contra la zona industrial de Ras Lafan, en Qatar, y objetivos en Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos. Su secretario general, Ahmed Abul Gheit, expresaba en un comunicado en redes sociales su "firme condena" al ataque iraní contra "una instalación gasística vital" como la qatarí que causa "daños significativos". "Es la última violación iraní del Derecho Internacional y los principios de buena vecindad", aseguraba el representante del organismo que integra a las 22 naciones árabes.
Además, el secretario general de la Liga Árabe mostraba su "total solidaridad" con los países del Consejo de Cooperación del Golfo en "todas las medidas que adopten para hacer frente a estos atroces ataques iraníes, en su derecho a proteger a sus ciudadanos e instalaciones". Por último, Abul Gheit aseveraba que "los ataques contra instalaciones petroleras y gasísticas en la región del Golfo suponen una escalada peligrosa y una imprudente agresión iraní que no puede ser justificada de ninguna forma" antes de ahondar que ello "solo aumentará las tensiones".