La ciencia explica por qué la moda siempre vuelve (y cada cuánto ocurre)
Investigadores de la Northwestern University han identificado un ciclo de unos 20 años en la evolución de la moda femenina tras analizar más de 37.000 imágenes de prendas desde 1869.
La investigadora Emma Zajdela presentó el estudio durante la cumbre Global Physics Summit de la American Physical Society (APS), celebrada en Denver, donde puso cifras a una idea muy extendida en el sector: las tendencias acaban volviendo.
Según la universidad, se trata del análisis más amplio realizado hasta ahora sobre la evolución de la indumentaria femenina.
Cómo se ha medido la moda
El equipo detectó cambios cíclicos cada dos décadas, especialmente visibles en elementos como el largo de las faldas. Es decir, lo que durante años fue una intuición compartida por diseñadores y expertos ahora cuenta con respaldo en datos.
Zajdela lo resume así: es la primera vez que se analiza la moda con una base de datos tan amplia, y el resultado confirma ese patrón de retorno cada 20 años.
Para llegar a esa conclusión, los investigadores trabajaron con archivos históricos y desfiles, a partir de los cuales midieron aspectos concretos de las prendas, como el largo de la falda, el escote o la cintura, y los convirtieron en datos comparables.
La lógica detrás del estudio es sencilla: la moda se mueve entre dos impulsos, el de diferenciarse y el de encajar. “Con el tiempo, ese intento de alejarse de lo reciente hace que los estilos vuelvan”, explicó Abrams.
Un ejemplo claro es el largo de las faldas: se acortaron en los años veinte, se alargaron en los cincuenta y volvieron a acortarse en los sesenta con la minifalda. No es una regla fija, pero sí un patrón que se repite con cierta frecuencia y que ahora puede medirse.
Sin embargo, ese ciclo se ha vuelto menos evidente desde los años ochenta. Hoy conviven muchos estilos al mismo tiempo y resulta más difícil que uno solo domine. “Hay más variedad y menos una única tendencia”, señaló Zajdela.
Además, el estudio apunta a algo más amplio: estos patrones podrían ayudar a entender otros fenómenos sociales. “El sistema tiende a oscilar, y eso no ocurre solo en la moda”, explicó Abrams. El objetivo no es predecir qué tendencia volverá, sino entender por qué acaba ocurriendo.