Órdago de Ángel Escribano al Gobierno: se mantiene al frente de Indra tras reventar la fusión con su empresa familiar
Ángel Escribano ha cumplido con su amenaza y ha hecho saltar por los aires la fusión entre la compañía de la que es propietario junto a su hermano, EM&M, e Indra, la que preside. Lo que no ha hecho, en todo caso, es abandonar la dirección de Indra para facilitar la integración como le había reclamado el Gobierno.
En un hecho relevante remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Indra ha informado de que Escribano Mechanical and Engineering renuncia a su fusión con el grupo de tecnología y defensa porque "no se dan actualmente las circunstancias que permitan una potencial operación" después de que la SEPI reclamase ayer la marcha de Escribano para desbloquearla.
Junto al comunicado enviado a la CNMV, Ángel Escribano ha remitido también una carta a los consejeros en la que explica que ha adoptado esta decisión para evitar cualquier riesgo que pueda afectar a Indra. "Desde EM&E, primer accionista privado de Indra, subrayamos que esta decisión ha sido adoptada con el objetivo de evitar cualquier riesgo que pudiera afectar a Indra. En este sentido, consideramos que frenar en este momento es la mejor forma de salvaguardar el proyecto de crecimiento de la compañía, un proyecto estratégico liderado por su presidente, Ángel Escribano, para reforzar el posicionamiento de la cotizada tanto a nivel nacional como internacional", indica el texto.
En el comunicado, la empresa de los Escribano explica que ha decidido frenar en el proceso de integración con Indra en un "momento clave" para el desarrollo de la compañía tecnológica. "Esta decisión responde a la voluntad de preservar los intereses de la cotizada por encima de la propia operación y proteger su ambicioso proyecto de crecimiento en el sector de la defensa", subraya.
Con este movimiento, EM&E reafirma su compromiso con Indra y con su consolidación como "actor clave" en el ámbito de la defensa, "priorizando en todo momento la protección de sus intereses y la solidez de su proyecto empresarial bajo el liderazgo de Ángel Escribano", reza la misiva.
EM&E insiste además en que, aunque la integración se contempla como un "potencial acelerador" del desarrollo estratégico de Indra, actualmente no se dan las circunstancias adecuadas para avanzar en dicha operación. "Por ello, preferimos esperar a un contexto más favorable que permita retomar el proceso con plenas garantías", añade.
El anuncio se ha hecho público tras el consejo de administración extraordinario de Indra que ha convocado su presidente para analizar el estado de la operación a raíz de las presiones ejercidas en las últimas horas por el Gobierno para forzar su dimisión y desbloquear la integración de las compañías. En línea con la comunicación que envió la SEPI, sociedad pública dependiente de Hacienda que controla el 28% del capital de Indra, tanto el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, como la vicepresidenta segunda y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, han asegurado hoy que había un "conflicto de interés" para culminar la operación dada la condición de Ángel Escribano de presidente de Indra y propietario de la mitad de EM&M, que, a su vez, controla el 14,3% de Indra.
La renuncia de los Escribano a fusionarse con Indra ha sido recibida de muy mala forma por los mercados y las acciones de Indra han caído más de un 12%.
La operación de consolidación entre Indra y EM&M se había estancado en las últimas semanas cuando parecía hecha entre los deseos de la SEPI de que Escribano abandonara el cargo para desbloquearla y la negativa del directivo a hacerlo. En diciembre, el consejo de Indra dio luz verde a la fusión por absorción de Escribano. Pero esta opción hubiera supuesto que la participación del Estado en la tecnológica, articulada a través de la SEPI, se hubiese prácticamente igualado con la de los Escribano. Esa posible pérdida del control de la compañía, así como el miedo a que la operación acabase casi con seguridad en los tribunales por el posible conflicto de interés de Ángel Escribano, llevaron a la SEPI a frenar la consolidación.
La ruptura de la operación frena las aspiraciones de crecimiento de Indra en pos de convertirse en el campeón nacional de la industria de la defensa que quiere el Gobierno, que habrá que ver también cómo reacciona a la negativa de Ángel Escribano a dejar su presidencia para dar vía libre a la operación como era su deseo. El Ejecutivo ya maniobró tiempo atrás utilizando la palanca de la SEPI para situar a Marc Murtra al frente de la compañía cuando el equipo de Fernando Abril-Martorell no se plegó a los planes que tenía para la compañía.
Ruptura complicada
Como publicó este periódico, algunas fuentes aseguran que romper la operación entre Indra y los Escribano no será tan sencillo. EM&M e Indra han suscrito en los últimos meses varios contratos de colaboración al calor de los créditos al 0% concedidos por el Ministerio de Defensa para desarrollar varios programas militares. Muchos de ellos se han firmado en términos muy abiertos y sin el nivel de detalle que suelen tener este tipo de contratos. De hecho, las fuentes consultadas aseguran que, en los últimos meses, "Indra ha operado como si ya hubiese comprado EM&M". Ahora, habrá que ver cómo se resuelven todos esos contratos.
La renuncia también supondrá para Indra perder la ocasión de sumar una compañía que le aporte capacidad industrial, que es uno de los aspectos en los que Ángel Escribano quiere crecer para convertir a la compañía en ese tractor del sector que persigue el Gobierno como demuestra su plan para abrir una factoría de blindados en Asturias, en las antiguas dependencias de Duro Felguera.