Pillan a un hombre con más de 141.000 euros escondidos en su coche y termina en prisión acusado de blanqueo vinculado al narcotráfico
Los hechos se remontan al 8 de febrero de 2026, cuando agentes de aduanas franceses interceptaron un vehículo en el peaje de Poitiers-Sur, en el departamento de Vienne.
Según infromaciones del medio local Ouest-France, durante la inspección del automóvil, los funcionarios localizaron un importante volumen de dinero en efectivo oculto en el maletero.
El conteo posterior elevó la cifra a más de 141.000 euros, un hallazgo que el conductor del vehículo, un varón de 33 años, no pudo justificar de manera convincente en ese momento.
La falta de explicaciones sobre el origen de los fondos activó el protocolo de investigación, que incluyó la intervención de perros especializados en la detección de estupefacientes. Los animales marcaron positivamente sobre los fajos de billetes, lo que indicó que el papel moneda había estado en contacto, directo o indirecto, con algún tipo de droga.
Este indicio fue el primero en conectar el dinero con el ámbito del narcotráfico.
Registros telefónicos y viajes internacionales bajo sospecha
El análisis del teléfono móvil del detenido resultó clave para profundizar en las pesquisas. Los investigadores encontraron conversaciones y mensajes en los que se mencionaban transacciones por cantidades económicas elevadas.
Además, la Fiscalía puso el foco en los desplazamientos frecuentes que el individuo realizaba al extranjero, un patrón de comportamiento que, según las autoridades, encaja con la operativa de organizaciones criminales.
El Ministerio Público sostiene que estos viajes y las comunicaciones analizadas apuntan a la posible pertenencia del detenido a una red internacional, descrita por la acusación como "muy estructurada y directamente en línea con el narcobandolerismo".
Tras un primer momento en el que negó cualquier implicación ilegal, el sospechoso cambió su versión durante las declaraciones judiciales.
Según fuentes cercanas al caso citadas por Ouest-France, el hombre admitió su participación en el entramado, aunque con un rol limitado. Afirmó actuar como un intermediario: su labor consistía en recibir el dinero, contarlo y, posteriormente, entregarlo a otras personas, sin especificar la identidad de los destinatarios finales ni el propósito último de esos fondos.
A raíz de estas evidencias y de su puesta a disposición judicial, el titular del Juzgado de Instrucción decretó su ingreso en prisión provisional.
Se le imputa un delito de blanqueo de capitales vinculado a actividades delictivas y tráfico de drogas. La investigación continúa abierta para determinar el alcance de la red y el nivel de implicación del detenido, así como para tratar de localizar a los demás presuntos miembros de la organización.