Así actúan los pilotos de F‑18 cuando surge una situación crítica
Los militares que conforman el Ejército del Aire y del Espacio son expuestos a uno de los entrenamientos más rígidos para hacer frente con eficiencia a la tecnología que conforman los aviones de combate y así poder realizar con éxito las maniobras y operaciones para las que son desplegados.
Los aviadores, por tanto, tienen protocolos para poder desenvolverse en situaciones límite, tales como el fallo de un motor en pleno vuelo del avión. Uno de los que ha afirmado haber vivido tal experiencia fue el capitán Enrique Gil, destinado al Ala 12 de la base de Torrejón de Ardoz.
Lo hizo en el podcast "Pensando en grande", perteneciente a Samuel y Juan Pablo Rodríguez y que cuenta con más de siete mil suscriptores en YouTube. Allí, además de su historia dentro del Ejército del Aire, el capitán Gil también hizo reflexiones acerca del éxito y el fracaso y de su experiencia en su misión de defensa aérea de la OTAN Policía Aérea del Báltico.
Acerca de esta situaciones límite para los pilotos, el aviador contó su propia experiencia, en concreto, con el avión de combate F-18. Una de ellas fue un fallo de un motor, que en el caso de los F-18 el capitán definió que no es un fallo "muy grave, pero te pega un pequeño susto".
El aviador prosiguió asegurando que en estos casos que los pilotos poseen un protocolo de actuación o mantra que deben seguir para salir adecuadamente de esta situaciones.
El protocolo
En primero lugar, el capitán Gil detalló que hay que mantener el control del avión, analizar la situación y tomar las medidas adecuadas y aterrizar el avión tan pronto como sea posible, frenando con el cable que se engancha al avión en la pista.
En su caso, aseguró que esto se produjo por una sobrepresión de aceite, que, en caso de estallar, puede dañar no solo al motor del propio avión, sino también a los sistemas de mando, como los flaps o de superficie de vuelo o, en los sistemas eléctricos del avión de combate.
En situaciones de combate, en cambio, la forma de proceder tiene que ser dinámica, ya que el piloto tiene que estar adelantado al avión, y no al revés: "Nosotros hacemos una cronología, nosotros vamos diciendo qué vamos haciendo en cada paso [...] El avión va a mil kilómetros por hora, el avión no para. Si tú de repente te quedas en el anterior, es cuando empiezas a ir por detrás del avión", aseguró, a la vez que si un piloto va por detrás del avión, ya ocurre un efecto dominó que genera confusión en el piloto.
Por otra parte, de sus misiones en el Báltico, el capitán Gil resalta que Rusia hay veces que no declara los vuelos militares que van desde Rusia a Kaliningrado, enclave ruso metido entre lso países bálticos, estos, al "no tener" fuerza aérea, "subcontratan" a la Alianza Atlántica para resguardar el espacio aéreo. Su mayor cometido, destaca, es la identificación e intercepción de los aviones militares rusos, así como avisar a los aviones comerciales que tomen rumbos similares.