El poema de hace 2.000 años que explica el mundo actual mejor que muchos ensayos modernos
La exposición Metamorphoses, abierta en el Rijksmuseum hasta el 25 de mayo, ha vuelto a poner en primer plano uno de los textos más influyentes de la historia: Las Metamorfosis de Ovidio. Y lo hace con una idea de fondo: un poema escrito hace más de 2.000 años sigue explicando muchos de los debates actuales.
Es el origen de muchas historias que siguen vivas hoy, como la de Narciso o la de Medusa, y un reflejo de conflictos que no han desaparecido.
El clásico que sigue explicando el mundo actual
La profesora Fiona Cox lo resume así: se trata de un texto “extraordinariamente contemporáneo”. Ovidio ya hablaba de cambio, identidad y transformación, y lo hizo en términos que hoy encajan con debates sobre género, cuerpo o relación con el entorno.
Ahí está la clave de su vigencia. El comisario de la exposición, Frits Scholten, destaca que estos relatos funcionan porque hablan de emociones universales. Por eso se adaptan a cada época sin perder sentido.
Las conexiones con el presente son fáciles de ver. El mito de Narciso, por ejemplo, se lee hoy como un reflejo de la obsesión por la imagen en redes sociales. “Nos hemos enamorado de nosotros mismos”, advierte Scholten, en una crítica que encaja con la cultura digital actual.
Otros relatos apuntan en la misma dirección. La historia de Pigmalión se puede leer como una advertencia sobre la confianza excesiva en la inteligencia artificial, mientras que el castigo de Acteón funciona como aviso frente a la soberbia de quienes concentran poder.
Pero no todo son advertencias. Algunos mitos abren lecturas más cercanas, como el de Salmacis y Hermafrodito, que hoy se vincula con la fluidez de género y la diversidad.
El interés por Ovidio suele reaparecer. De ahí que muchos autores contemporáneos hayan vuelto a estas historias para hablar de exilio, violencia o identidad desde nuevas perspectivas.
En el fondo, el mensaje es claro: el mundo cambia, pero los conflictos siguen siendo los mismos. Y en ese terreno, Ovidio sigue teniendo mucho que decir.