Activision presenta la salvación de Call of Duty: llega Black Ops Royale para recuperar lo mejor del género
Call of Duty lleva tiempo de capa caída y no parece que Activision esté dando en la tecla para resucitar su exitosa saga, referente en el género first person shooter y en el ámbito multijugador a nivel competitivo. Tras las críticas de Black Ops 7 y la constante pérdida de jugadores de Warzone, Treyarch y Raven Software presentan la que se postula como última bala en el cargador hasta la salida de la próxima entrega: Black Ops Royale.
Activision presenta la salvación de Call of Duty: Warzone: llega Black Ops Royale para recuperar lo mejor del género
Allá en 2020, Call of Duty estaba atravesando una pequeña crisis tras el lanzamiento de el reboot de Modern Warfare: los jugadores no conectaban con la nueva propuesta y los comentarios negativos se contaban por cientos en redes sociales. Sin embargo, la llegada de Warzone lo cambió todo y convirtió aquel título en uno de los pilares de la etapa contemporánea de la saga, utilizando sus características como base para construir el futuro de la serie.
Ahora, Activision parece querer buscar el mismo efecto para darle una vuelta al mencionado Black Ops 7 y atraer de nuevo a los jugadores resucitando la experiencia Blackout de Black Ops 4, lanzado originalmente allá en 2018. Combinando las bases de ese juego con las mejoras de Warzone, nace Black Ops Royale, otro battle royale gratuito que esta vez traslada a los jugadores al mapa de Avalon, disponible en el modo Objetivo Final que se desbloquea al terminar la campaña de la entrega vigente.
Black Ops Royale, ya disponible dentro de Call of Duty, combina lo visto en Blackout, el modo Objetivo Final y Warzone para crear una experiencia de juego definitiva, centrada mucho más en la supervivencia que en lo arcade. En esta ocasión, Treyarch y Raven Software apuestan por una modalidad que obliga a los jugadores a trabajar en equipo y estar atentos en todo momento, puesto que aquí ya no hay vidas infinitas ni tienda para comprar a los aliados: las muertes son permanentes y solo se puede resucitar con unas torres especiales -a excepción de la primera vida que regala el propio juego por si tenemos mala suerte en la caída-.
Aunque a priori pueda parecer lo mismo, lo cierto es que Black Ops Royale es una aventura radicalmente opuesta a Warzone: ya no hay cajas de armamento ni clases personalizadas, ni tampoco rachas de bajas constantes para encontrar a los enemigos en el minimapa. Este nuevo free-to-play, que cuenta con rivales IA y zombis desplegados por el escenario, se basa en la exploración para encontrar recursos -kits de mejora, blindajes más fuertes, accesorios para las armas, etc- y en el dominio del escenario, puesto que una mala rotación puede ser fatal y aquí no hay gulag.
Si bien es cierto que las partidas continúan siendo muy frenéticas, gracias a ese increíble movimiento que ofrece el traje para volar de un lado a otro del mapa con suma facilidad, en Black Ops Royale los jugadores deben preocuparse más por su inventario, posición y aliados, recreando de manera un poco más fiel lo que es realmente un battle royale. Pero eso no quita, tampoco, que uno pueda ir correteando por el mapa como se ha hecho siempre en un Call of Duty, solo que aquí eso solo pueden hacerlo los que de verdad conozcan el modo como la palma de su mano.
Puede que Black Ops Royale no llegue en el mejor momento, puesto que el género está muy quemado y la comunidad de la saga de Activision está más dividida que nunca, pero sin duda es una apuesta realmente entretenida que permite volver a lo que fue Blackout con múltiples mejoras: desde la movilidad y el gunplay, hasta la exploración y el loot. Lo malo es que, probablemente y debido a la situación de la serie, la modalidad va a pasar completamente desapercibida.