El BCE mantiene los tipos en el 2% en espera de que la guerra en Irán no se prolongue
El Banco Central Europeo (BCE) ha decidido mantener los tipos de interés en el 2% pese a la reciente escalada de los precios de la energía tras el conflicto en Oriente Medio y la interrupción del paso de petróleo y gas por el estrecho de Ormuz. El supervisor bancario reconoce que el fuerte aumento de los precios energéticos supone un riesgo al alza significativo para la inflación a corto plazo y a la baja para el crecimiento, con un impacto que dependerá de la magnitud y la persistencia de la crisis energética, así como de la respuesta de las políticas económicas. Por ello, ha decidido esperar para realizar otro movimiento a la baja en previsión de que la guerra en Irán sea de corta duración. Si no fuera así su decisión sería la contraria.
Su intención era mantener una política monetaria sin alteraciones durante este año, con los tipos de interés sin cambios en el 2%, pero la alta probabilidad de que el conflicto de Irán presione los precios al alza puede suponer un aumento de 25 puntos básicos en los tipos para antes de que acabe el verano. Un escenario más improbable prevé incluso un aumento de hasta 50 puntos básicos hasta finales de 2026, algo que estará mediado por la magnitud y duración de las consecuencias de la situación geopolítica sobre la economía europea.
El BCE había logrado tener la inflación controlada en su objetivo del 2% a medio plazo desde hace meses y por ello sus tipos de interés se mantiene en ese rango desde junio de 2025. El BCE se mostraba optimista respecto al crecimiento de la zona del euro, que ha sido moderado, pero mejor de lo previsto, pero el ataque de EE UU e Israel contra Irán y la respuesta bélica de Teherán a otros países árabes del Golfo Pérsico han dado un giro importante a la situación económica, que ha disparado los precios de la energía.
En este sentido, sus proyecciones de inflación reflejan en efecto negativo del conflicto bélico, ya que prevé una subida de los precios este año del 2,6%, desde el 1,9% previo, pero ha decidido ser más cauta a largo plazo y mantener su previsión sin cambios en el 2% para 2027 y del 2,1% en 2028. "El Consejo tiene la determinación de asegurar que la inflación se estabilice en el objetivo del 2% a medio plazo", incidieron desde el BCE tras la reunión.
Información en elaboración