Asegura que desde que vive en Ámsterdam tiene mucha más empatía: "Es algo que jamás me habría pasado en Barcelona"
Siempre se ha dicho que viajando solo se abre la mente, como si se transformara la manera en la que se observa el mundo, y eso es precisamente lo que relata Carmen (@_carmeen23) desde su experiencia en Ámsterdam. En un testimonio cargado de emoción, reconoce que dar el paso de marcharse ha supuesto un cambio profundo en su forma de relacionarse con los demás. "Vivir fuera es una de las mejores cosas que me está pasando", confiesa, tratando de poner palabras a una sensación difícil de describir.
Lejos de su entorno habitual, la joven ha descubierto una dimensión emocional que antes no había experimentado. "La sensación de empatía, cariño, amistad que generas cuando vives en un país que no es el tuyo", explica, subrayando cómo la distancia con la familia y la ausencia de su círculo más cercano generan vínculos distintos, más intensos y, en ocasiones, inesperados.
Carmen destaca que ese sentimiento se multiplica entre quienes comparten una situación similar. "Estamos aquí solos, no tenemos una red familiar de apoyo", señala, antes de describir cómo esa circunstancia da lugar a conexiones rápidas y profundas. "Conozco gente de un día y compartimos cosas tan bonitas, palabras tan bonitas, sentimientos tan bonitos", añade, sorprendida por la facilidad con la que surgen estos lazos.
"Es una sensación tan bonita..."
Con todas estas palabras, a Carmen le resulta imposible no recordar cómo era su vida alojada en su tierra natal. "Esto es algo que yo creo que en Barcelona en mi vida lo hubiese imaginado", admite, reconociendo que en su ciudad de origen no había vivido encuentros tan inmediatos ni tan cargados de emoción. Según su parecer, la experiencia en el extranjero rompe barreras y acelera la manera en la que se forjan relaciones de confianza con personas que no se conocen.
En ese contexto, la comunidad hispanohablante adquiere un papel fundamental. "La mayoría de gente que conozco aquí no tiene maldad, es solo cariño, buenas palabras, apoyo", afirma, destacando un ambiente donde prima la comprensión mutua. Para ella, esa conexión tiene una explicación clara. "Estamos todos en la misma situación y empatizamos".
Finalmente, con un tono de lo más sincero, esta joven española resume su experiencia en una idea que muestra su nivel de satisfacción en pocos instantes. "Es una sensación tan bonita", repite a la vez que su termina su testimonio.