Lamborghini logra su mejor año… y hay un detalle incómodo
Automobili Lamborghini ha vuelto a estirar sus cifras hasta el límite en 2025. Con 10.747 vehículos entregados en todo el mundo y una facturación de 3.200 millones de euros (+3,3%), la firma italiana encadena su segundo año por encima de la barrera de los 3.000 millones. El impulso llega de una gama completamente renovada y electrificada, con protagonistas claros: Revuelto, Urus SE y el inminente Temerario.
El reparto geográfico también confirma la solidez del negocio: 4.650 unidades en EMEA, 3.347 en América y 2.750 en Asia-Pacífico. Tres pilares que sostienen una demanda global que no afloja, ni siquiera en un contexto macroeconómico más inestable de lo habitual.
Pero el dato que cambia el relato aparece al bajar una capa más: el resultado operativo fue de 768 millones de euros, con una rentabilidad del 24%, ligeramente inferior al ejercicio anterior. Es decir, Lamborghini ganó más dinero en total, pero con menos margen por cada coche vendido.
Lamborghini, Revuelto y Urus SE: récord de 10.747 entregas con margen bajo presión
Por qué vender más no significa ganar más
La explicación está en varios frentes. El primero, los tipos de cambio, que jugaron en contra durante buena parte del año. El segundo, los aranceles en Estados Unidos, un mercado clave donde cada punto porcentual impacta directamente en el margen.
A esto se suman costes extraordinarios ligados a la estrategia Direzione Cor Tauri, el ambicioso plan de electrificación de la marca. Adaptar procesos, tecnología y producto tiene un precio, y en 2025 ese coste ya se ha reflejado de forma íntegra en las cuentas.
Como explicó Stephan Winkelmann, CEO de la compañía: “la fortaleza no está solo en las cifras, sino en la capacidad de gestionar la complejidad”. Una frase que, leída entre líneas, confirma que el año ha sido más exigente de lo que sugieren los titulares.
El efecto Revuelto y el negocio invisible: la personalización
Hay otro factor clave que sostiene el crecimiento: el programa Ad Personam. En 2025, el 94% de los Lamborghini entregados incluyó al menos una personalización. Traducido al lenguaje del taller: casi ningún coche salió “de serie”.
- Más personalización = mayor ticket medio
- Mayor exclusividad = mayor margen potencial
- Mayor complejidad = más coste industrial
El Revuelto ha sido determinante en este equilibrio. Su combinación de V12 atmosférico con electrificación no solo mantiene el ADN de la marca, sino que eleva el posicionamiento frente a rivales directos. Es más potente que muchos eléctricos puros y, al mismo tiempo, conserva esa teatralidad mecánica que sigue siendo parte del producto.
El Urus SE, por su parte, refuerza el papel del SUV como columna vertebral comercial. Y el Temerario, con sus 10.000 rpm, introduce una cifra fetiche que conecta directamente con el imaginario de Lamborghini.
2026: crecimiento bajo control y estrategia afinada
De cara a 2026, Lamborghini se mueve con una hoja de ruta clara: mantener el crecimiento, pero afinando cada variable que impacta en la rentabilidad. Las primeras entregas del Temerario ya están en marcha, y el calendario incluye citas clave como Goodwood o Monterey.
Paolo Poma, CFO de la compañía, lo resumió así: “preservamos la rentabilidad y nos mantenemos entre los actores más sólidos del lujo global”. No es una declaración menor en un contexto donde incluso las marcas más exclusivas sienten la presión del entorno.
La gran decisión estratégica también está sobre la mesa: reforzar la hibridación y posponer, al menos en timing, el salto definitivo al eléctrico puro. Una señal de que el mercado del lujo sigue demandando emoción mecánica, no solo eficiencia.
En Sant’Agata Bolognese lo tienen claro. El futuro será electrificado, sí, pero no a costa del carácter. Y eso implica un equilibrio delicado entre innovación, coste y deseo.
2025 deja una conclusión clara: Lamborghini sigue creciendo, pero el verdadero reto ya no es vender más coches. Es hacerlo sin que cada unidad pese más en la cuenta de resultados. Y ahí, en ese ajuste fino que no se ve en el configurador, es donde se juega el siguiente récord.