La "granja de los horrores" de Teruel: cerdos enfermos, canibalismo y ratas pese a tener el sello de bienestar animal
Una investigación de la asociación ARDE destapa el horror de una granja de cerdos en Castellote, Teruel. Los animales conviven con cadáveres en descomposición y ratas, sufren enfermedades graves sin atención veterinaria y son víctimas de maltrato activo, pese a contar con un sello que supuestamente garantiza su bienestar. Los expertos alertan de graves riesgos zoonóticos que podrían afectar a la salud pública.
La granja de Castellote dispone de 2 naves y alberga 1.500 cerdos para engorde, que luego son enviados a un matadero en Girona y comercializados en supermercados de España.
Durante la investigación, ARDE documentó cerdos conviviendo con cadáveres y huesos, algunos canibalizados; presencia de ratas y plagas; animales con cojeras, hernias abdominales, abscesos y malnutrición y maltrato activo por parte de un operario, que pateaba repetidamente a los animales. También se detectó el uso de antibióticos pese a la granja se promociona como “libre de antibióticos”.
Riesgos zoonóticos
El informe veterinario presentado por ARDE alerta sobre riesgos zoonóticos graves. Bacterias, virus y parásitos presentes en los animales podrían transmitirse a humanos, incluyendo gripe porcina, salmonella y leptospirosis.
La organización ha denunciado los hechos ante la Fiscalía Provincial de Teruel, señalando posibles delitos de maltrato animal, publicidad engañosa y delitos contra la salud pública.
“Las imágenes muestran violaciones sistemáticas de la normativa de bienestar y sanidad animal en la producción de cerdos. Muchos animales están agonizando o son incapaces de moverse”, explica la veterinaria colegiada Laura Barreda.
Incompatibilidad con la legislación europea y española
Los hallazgos podrían infringir varias normas, entre ellas la Directiva 98/58/CE de bienestar animal, que exige alojamiento digno, inspección diaria y atención inmediata a animales enfermos, y el Reglamento CE 1069/2009 sobre gestión de cadáveres y bioseguridad, que prohíbe el contacto de cadáveres en descomposición con animales vivos.
La granja cuenta con el sello catalán Welfair, que supuestamente garantiza el bienestar animal. Julia Elizalde, portavoz de ARDE, denuncia que "es alarmante que esta granja tenga el sello de bienestar animal. Los consumidores son engañados, creyendo apoyar el bienestar cuando en realidad financian sufrimiento animal. Solicitamos que se investigue un posible delito de publicidad engañosa.”
No es un caso aislado: en mayo de 2025, ARDE documentó irregularidades en la mayor granja de Baleares certificada con Welfair, sancionada con 200.100 euros y reducción de capacidad a un tercio. Julia Elizalde añade: "Demandamos acciones urgentes para poner fin a las granjas de los horrores”.