El "cachondeo" en Tragsatec con la novia de Ábalos: "A ver como justificamos que ha estado en su puesto jaja"
22 hitos a lo largo de nueve meses evidencian cómo internamente los trabajadores de Tragsatec de los que dependía la ex novia del exministro José Luis Ábalos, Jésica Rodríguez, eran testigos
de su "enchufe".
Los empleados eran también conscientes de que, realmente, no desarrollaba las labores profesionales para las que fue contratada como auxiliar administrativa entre marzo y hasta septiembre de 2021, cuando su pareja dirigía Transportes, el departamento ministerial del que depende este ente público.
La propuesta de contratación llegó a finales de enero de 2020 de manos de Ignacio Zaldívar, que era subdirector de Gestión Administrativa en Adif. Pero hay que irse a más de un año después, a febrero de 2021, para hallar el primer mail en que se envían documentos para la contratación de Rodríguez, a la que se identifica como la "sobrina del ministro".
Con fecha de un mes antes, de enero de 2021, la empresa estatal ha recuperado en el ordenador de una de sus antiguas jefas, Virginia Barbancho un word en que se "parece incluir una cronología de hechos relativos" a su contratación.
En el documento se registra que recibió una llamada por parte de Zaldívar en la que le comentó que esta mujer era "sobrina de Koldo, asesor directo del ministro" y que "la presidenta de Adif", entonces Isabel Pardo de Vera, "estaba muy enfadada con esto, pero no había más remedio que contratarla".
A finales del primer mes en que trabajó, Barbancho le preguntó a Rodríguez si había tenido "algún problema", dado que "veía que seguía sin tener fichajes grabados". La que era pareja del entonces ministro socialista no fichó ni un solo día en marzo y en abril.
Por ello, Sergio Bote, que era controlador financiero y de personal de la gerencia de Tragsatec, comentó con humor a Barbancho que "no había ningún registro de ella en todo el mes", "ninguna incidencia" de sus tareas. "A ver como justificamos que ha estado en su puesto jajajaja", apostilló Bote.
Además, según la auditoría interna de Tragsatec conocida por LA RAZÓN, ella no llegó a rellenar el parte horario hasta que lo hizo por primera vez a finales de abril, más de un mes después de entrar como administrativa.
En aquella ocasión, su superior directa, Barbancho, lo celebró con sorna, hablando con otro compañero: "Por cierto, nuestra amiga Jesica ha tenido a bien hacer el parte ella misma. Y sin acosarla ni nada". Dadas las sucesivas ocasiones en que se interesó por la razón de que no fichaba ni realizaba sus partes horarios de trabajo, o le recordó su deber de llevar a cabo estas tareas.
A finales de aquel abril, en una cadena de correos electrónicos entre varias personas de su departamento, la jefa de esta mujer comentó que Zaldívar le comentó que habían llamado a la presidenta de Adif, entonces Pardo de Vera, para decirle "qué pasa con Tragsatec que le están obligando a Jesica a hacer muchas cosas".
Barbancho aprovecha para dejar constancia que, por su parte, "desde hace un par de semanas no tiene ningún contacto con ella". Según cuenta en ese mail, la reacción del subdirector de Adif fue "reírse" y "no le dio ninguna importancia". Pero esta responsable advierte al resto de trabajadores de que es consciente de que "se lo dice para que seamos consciente de qué va esto".
El caso de Jesica era tratado, tal y como evidencia otros mails, de "tema delicado". Ella, formalmente, desarrolló durante seis meses su contrato en régimen domiciliario y sin ordenador corporativo a su disposición, pese a que a lo largo de la investigación sí que disfrutó de un portátil.