Mediapro intenta sacar del ERE a los creativos y guionistas de la división de Studio
El grupo audiovisual Mediapro ha trazado una línea interna clara en medio de su proceso de ajuste: intentar dejar fuera del ERE a los creativos y guionistas de su división Studio. Según ha podido saber Confidencial Digital, esta es una de las directrices que ha trasladado el equipo de Sergio Oslé en las primeras fases de la reestructuración.
Aunque todavía no se ha iniciado la negociación concreta de los puestos afectados, dentro de la compañía se empieza a perfilar una tendencia: preservar los perfiles vinculados a la creación de contenido, considerados clave para el futuro del grupo.
Un ERE marcado por la necesidad de redefinir el negocio
Este movimiento no se entiende sin el contexto general. Mediapro afronta un ERE enmarcado en una reestructuración profunda, tras un deterioro progresivo de su situación financiera.
El ajuste ha ido reduciéndose con el paso de las semanas y de un planteamiento inicial de más de 1.000 despidos se ha pasado a una cifra cercana a 250 trabajadores en España.
Con una plantilla de unos 7.000 empleados, la compañía busca un recorte selectivo más que un ajuste indiscriminado. Estos recortes se deben a la pérdida de contratos clave, especialmente en derechos deportivos como LaLiga.
El Studio gana peso en la nueva Mediapro
En ese giro estratégico, Mediapro Studio aparece como uno de los pilares del negocio. La producción de contenidos propios se ha convertido en un eje sobre el que construir la nueva etapa del grupo.
De ahí que la compañía trate en la últimas semanas de proteger a guionistas y creativos, perfiles directamente vinculados a la generación de propiedad intelectual y proyectos audiovisuales.
El proceso coincide con un relevo en la cúpula con la salida de Tatxo Benet, la llegada de Sergio Oslé como presidente y el nombramiento de Carlos Núñez como CEO
En paralelo, el grupo ha incorporado a Enric Hernández como director de desarrollo de negocio, con el objetivo de impulsar nuevas oportunidades y reforzar la estrategia comercial.
El ERE afectará principalmente a áreas corporativas y estructuras transversales, con impacto en Madrid y Barcelona. Sin embargo, la voluntad de la compañía es clara: ajustar costes sin comprometer su capacidad de crear contenido.