Por qué dar un paseo diario de 10 minutos te puede cambiar la vida, según los expertos
Tener una rutina activa y realizar ejercicio con regularidad es una de las lecciones más repetidas tanto por los médicos como por los amantes del deporte. Sus beneficios en la salud física y mental son ampliamente conocidos. A pesar de esto, muchas personas deciden sacrificar esta importante actividad debido a la falta de tiempo por su jornada laboral o por sus responsabilidades personales.
No obstante, esto no volverá a ser una excusa, puesto que un breve paseo diario de 10 minutos es suficiente para mejorar la calidad de vida de las personas. Este paseo debe realizarse sin distracciones, como música o podcast, permitiendo que la mente pueda centrarse en el momento. Asimismo, también puede tener notables beneficios en la salud física, mejorando la movilidad e incrementando la esperanza de vida.
Esta alternativa es especialmente útil para aquellas personas que no tienen mucho tiempo libre, puesto que pueden realizarlo de camino al trabajo o durante los descansos mientras estudian , permitiéndoles llevar una rutina beneficiosa y evitar los efectos perjudiciales de mantener una vida sedentaria, la cual puede terminar causando enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 u obesidad.
Un aumento de 1.000 pasos en la rutina puede disminuir un 15% del riesgo de mortalidad
Según demostró un estudio publicado en 2013 en la Revista Europea de Cardiología Preventiva bajo el título "La asociación entre el número de pasos diarios y la mortalidad por todas las causas y cardiovascular: un metaanálisis", un aumento de 1.000 pasos en la rutina está asociado "con una disminución del 15% en el riesgo de mortalidad". Asimismo, cada 500 pasos de más, suponían una reducción del 7% de mortalidad por causas cardiovasculares. Este metaanálisis estuvo compuesto por 17 estudios y para realizarlo examinaron a más de 227.000 personas.
Por otra parte, realizar este tipo de actividad física de forma constante puede combatir el sedentarismo. Según la Fundación Española del Corazón, la falta de ejercicio es considerado "uno de los mayores factores de riesgo en el desarrollo de la enfermedad cardiovascular por todas las causas". Además, también puede causar otro tipo de problemas como atrofia muscular, debilidad ósea o mala circulación. Por ello, es importante mantener una rutina activa, siempre adaptada al tiempo y capacidades de cada individuo.
Aproximadamente, una persona a ritmo ligero puede hacer 1.000 pasos en un periodo de entre 8 y 9 minutos, mientras que a paso se puede tardar entre 10 y 12. Por ello, a pesar de que no se disponga de mucho tiempo libre, reservar este pequeño espacio de tiempo para realizar un paseo puede ser determinante para potenciar la salud actual y futura de nuestros cuerpos.
Caminar 10 minutos sin distracciones puede mejorar la salud mental
Por otro lado, dedicar al menos 10 minutos de la rutina diaria para hacer un paseo puede ayudarnos a conectar con las emociones y mejorar la salud mental. En el caso de que se quiera comenzar a realizar esta práctica, es recomendable hacerlo sin ningún tipo de distracción de fondo, es decir, evitar poner música, pódcast, audiolibros o cualquier otra forma de evadirse del mundo. Este gesto puede ser un verdadero reto para algunas personas, desacostumbradas a pasar un momento a solas con sus pensamientos, pero pronto notarán los beneficios que esto puede tener en su mente.
Según la psicóloga y fundadora de la Gemstone Wellness en Chicago, Jenny Martin, 10 minutos "es tiempo suficiente para que un pensamiento se desarrolle por completo, y lo suficientemente corto como para que no haya excusa para no ir" afirmó para el medio "TIME". Por ello, recomienda realizar esta tarea dando libertad a la mente para que esta pueda reflexionar y procesar la información que ha ido recopilando durante el día. Una práctica especialmente útil para personas diagnosticadas con ansiedad o depresión, puesto que realizar actividades físicas acelera el riego sanguíneo y potencia la liberación de neurotransmisores como la dopamina o las endorfinas.