El núcleo duro de Moncloa impulsa a Carlos Cuerpo para Hacienda y lo sitúa como favorito en la sucesión de María Jesús Montero
La despedida de María Jesús Montero del Palacio de la Moncloa se acerca cada día un poco más. La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, candidata socialista a la presidencia de la Junta de Andalucía, saldrá del Gobierno en el momento en que el presidente andaluz ponga fecha a las urnas.
Será justo en ese momento cuando el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, tendrá que acometer una remodelación de su gabinete. Y su núcleo duro está aupando al ministro de Economía, Carlos Cuerpo, para que se haga también con las riendas de Hacienda.
Cuerpo «está en las quinielas» de los colaboradores más cercanos del líder socialista, según ha sabido LA RAZÓN. El propio ministro bromea cuando se le pregunta al respecto, pero ni confirma ni desmiente que esa posibilidad esté encima de la mesa. No obstante, será Sánchez quien decida. Pero al presidente le gusta la idea de crear un ministerio potente de ramo económico.
Todo el mundo asume, además, que Cuerpo será el encargado de presentar las cuentas en caso de que el Ejecutivo decida llevarlas al Congreso para que inicien su tramitación.
Aunque Sánchez frenó ayer en una rueda de prensa junto al presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, en Moncloa, el plan de presentarlas antes de que termine el mes de marzo, como se había comprometido en reiteradas ocasiones no solo él, su propia ministra de Hacienda. Pero fuentes del departamento de Montero ya echaron, antes de que lo hiciera el propio presidente, un jarro de agua fría a la pretensión de tener las cuentas listas antes del primer trimestre del año.
Cuerpo se ha convertido en uno de los ministros con más proyección dentro de Moncloa. Por mucho que Hacienda sea un ministerio clave, lo cierto es que la política económica se fija en coordinación con Bruselas y el hombre de Von der Leyen en Madrid es Cuerpo, como en su día lo fue su antecesora Nadia Calviño.
Su perfil técnico aporta al gabinete estabilidad.
En cualquier caso, lo que todos los colaboradores del presidente dan por descontado es que se mantendrá el esquema de vicepresidencias, que seguirán recayendo en mujeres.
En el Consejo de Ministros, no obstante, hay quien quita galones a Cuerpo. «No tiene ni carné del PSOE», dicen.
Pero ese mero comentario ya saca a la luz una batalla soterrada. Empiezan los codazos, todavía sibilinos, para coger sitio de cara a la época en la que Sánchez sea cosa del pasado. Pese a que Cuerpo es un ministro con un perfil técnico, la realidad es que se está labrando un perfil político y mediático que le está haciendo ganar peso.
De hecho, el ministro, –que pertenece al Cuerpo Superior de Técnicos Comerciales y Economistas del Estado– fue el hombre designado por Sánchez para negociar el año pasado con el PP y el resto de grupos políticos el decreto antiaranceles.
Aquella designación supuso una novedad y un gesto político de primer orden, porque opacó políticamente a los negociadores habituales del Ejecutivo. Es decir, a la vicepresidenta primera, María Jesús Montero, y al titular de Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños.
Quienes conocen al titular de Economía destacan su carácter pactista y centrado, alejado del dogmatismo partidista. La última remodelación del Ejecutivo se limitó a suplir la salida de la exministra de Educación Pilar Alegría, que encabezó la lista socialista en las elecciones de Aragón. En su lugar entró Milagros Tolón y en la portavocía del Ejecutivo, Elma Saiz. Nadie en Moncloa descarta que el presidente haga una próxima gran remodelación.