"La guerra de Irán es terrible, pero la estrategia de EEUU e Israel está funcionando"
Muhanad Seloom, un analista con experiencia en el Departamento de Estado de Estados Unidos que ha asesorado a agencias de defensa e inteligencia, asegura que la estrategia de EEUU e Israel contra Irán está funcionando. En medio del torrente de críticas a la operación americana en Oriente Medio por falta de previsión y la subida del precio de los combustibles ante la imposibilidad de reabrir el estrecho de Ormuz, este profesor de Política Internacional y Seguridad en el Instituto de Estudios de Posgrado de Doha ha escrito un artículo en Al Jazeera en el que sostiene que la guerra en curso responde a "una lógica militar clara y estructurada". Bajo su punto de vista, la campaña aérea de los dos países aliados avanza por fases definidas y ya ha logrado debilitar claramente las capacidades de Irán para proyectar poder en la región.
Seloom asegura, a partir de fuentes militares estadounidenses e iraníes, que los lanzamientos de misiles balísticos de Teherán se han reducido más de un 90%, de 350 disparos el 28 de febrero -primer día de la guerra- a unos 25 la semana pasada. En lo tocante al uso de drones, Irán ha pasado de lanzar 800 aviones no tripulados a 75.
Otro dato que sostiene su análisis es la destrucción de cientos de lanzadores durante los bombardeos israelíes y americanos, lo que habría reducido en un 80% la capacidad de ataque de Irán. En los últimos días, el Pentágono se está centrando en la eliminación de los activos navales, desde submarinos ligeros a sistemas de minado en el estrecho de Ormuz. El objetivo es demostrar que Irán no puede "tomar el estrecho como rehén".
El tercer dato: las defensas iraníes han resultado tan dañadas que ahora EEUU se puede permitir realizar vuelos de bombarderos no furtivos sobre el espacio aéreo enemigo sin problema, un dato que evidencia la superioridad aérea aliada en la parte occidental del país, sobre todo después de que haber neutralizado las defensas aéreas y desarticulado los sistemas de mando y control de los ayatolas.
Según Seloom, EEUU está inmerso en una nueva fase de la guerra para aniquilar la base industrial iraní dañando las fábricas de producción de misiles, los centros de investigación de doble uso y los complejos subterráneos de almacenamiento. El objetivo, según el experto, no es solo destruir las capacidades actuales de Irán, sino impedir su reconstrucción en un futuro.
Reconoce que Teherán tiene aún sus misiles más poderosos en la recámara, pero se enfrenta a un dilema: si los utiliza acabará exponiendo su ubicación a posibles ataques de Israel; y si los conserva, perderá su capacidad de presión en el conflicto. "Se trata de una fuerza gestionando su declive, no proyectando fortaleza", afirma el académico, quien también habla del programa nuclear iraní. A su juicio, las instalaciones de Natanz habrían sufrido nuevamente atacadas mientras que Fordow ha queda inutilizado. No obstante, advierte que los ataques no eliminan el conocimiento técnico ni el material ya acumulado, lo que representa un riesgo a largo plazo.
En definitiva, Seloom sostiene que EEUU e Israel están consiguiendo "el desarme estratégico" de Irán para que impedirá al régimen de los ayatolas proyectar poder militar mediante misiles, redes de aliados y desarrollo nuclear en un futuro. El profesor pone un pero al advertir de que aún no existe un plan claro para el momento en que acabe la guerra, lo que plantea interrogantes sobre la solidez del resultado militar. "La guerra es terrible, pero la estrategia -medida en capacidades degradadas- está funcionando", concluye.