Extorsionan a artista folclórica al esperar fuera de la morgue los restos de su amigo Jhon Leyva: “No hay justicia”
Una artista folclórica, cuyo nombre se mantiene en reserva por seguridad, denunció haber sido víctima de extorsión mientras aguardaba en los exteriores de la morgue la entrega de los restos de Jhon Leyva, exproductor de Dina Páucar, quien fue asesinado la madrugada del domingo 15 de marzo tras salir de un evento musical en Los Olivos. Según su testimonio, sujetos desconocidos le enviaron mensajes a través de WhatsApp exigiéndole el pago de S/10.000 a cambio de permitirle continuar con sus presentaciones y no atentar contra su vida.
La víctima expresó su indignación por lo ocurrido y cuestionó la falta de seguridad, así como el escaso apoyo del Gobierno, al señalar que no hay justicia frente a este tipo de hechos, pese a que se denuncian de manera reiterada ante instancias competentes.
“Estoy recibiendo amenazas. Me están diciendo: ‘Esperamos tu respuesta. En caso contrario, estaremos visitándote en tus conciertos. A tu amigo ya lo velarás. Solo te dejamos (este mensaje) para que nos des una respuesta’. De verdad ya no estamos seguros. A mí me da mucho miedo. Todos recibimos amenazas, pero cuando denunciamos, lamentablemente, no hay justicia”, señaló la cantante a Latina.
Este hecho se enmarca en un contexto de extorsiones en el sector y se suma al caso reciente de su compañero fallecido, el empresario Jhon Leyva Zorrilla, vinculado al ámbito de la música folclórica, quien denunció en reiteradas ocasiones ser víctima de bandas extorsivas que le exigían más de S/30.000. Incluso, expuso el caso en televisión y señaló ‘El Monstruo’ y ‘Jampier’ de ‘Los Trujillanos’.
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Más de 65 bandas musicales en Perú pagaban cupos a extorsionadores en 2025
Durante 2025, al menos 65 orquestas musicales en el país se vieron afectadas por extorsiones, según informó Walter Dolorier, presidente de la Asociación de Empresarios Artísticos del Perú, a La República. De un universo cercano a 900 agrupaciones, varias accedieron a pagar cupos para continuar con sus actividades, llegando a entregar hasta el 30% de sus ingresos a organizaciones criminales.
Este escenario impactó directamente en la dinámica de trabajo de los artistas. Algunos grupos musicales optaron por evitar presentaciones en zonas consideradas de riesgo, mientras otras cancelaron eventos o limitaron la difusión de sus conciertos para no ser blanco de amenazas.