CSIF exige a Muface revisar el concierto tras un aluvión de quejas de mutualistas en este primer año
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) trasladará mañana al Consejo General de Muface un conjunto de quejas que, según explica, se han acumulado en las últimas semanas por parte de mutualistas afectados por denegaciones de pruebas diagnósticas, intervenciones quirúrgicas y dispensación de fármacos en el marco del actual concierto sanitario. El sindicato, mayoritario en las administraciones públicas, reclama a la Mutualidad un balance exhaustivo del primer año de vigencia del acuerdo, marcado- aseguran- "por problemas de financiación, incertidumbre en su arranque y falta de garantías asistenciales".
Según datos facilitados por Muface a la organización sindical, durante el mes de enero de 2026 un total de 30.711 titulares ejercieron su derecho al cambio de entidad aseguradora. De ellos, 4.281 decidieron pasarse a la sanidad pública, un movimiento que desde CSIF consideran significativo y que atribuyen a la acumulación de incidencias en las compañías concertadas. La mayor parte de los trasvases hacia el Instituto Nacional de la Seguridad Social se produjeron desde Adeslas, la entidad privada que concentra el mayor volumen de mutualistas.
Tras la consolidación de los datos de enero, el 62% de los beneficiarios continúa adscrito a entidades médicas concertadas, mientras que el 38% ha optado por la asistencia sanitaria pública. Aunque la proporción todavía favorece al sector privado, CSIF advierte de que la tendencia refleja un desgaste preocupante. Entre los factores que, en su análisis, han contribuido a esta situación destacan la salida de DKV del concierto, que generó incertidumbre, la escasez de especialistas y las demoras en citas y autorizaciones, especialmente en áreas como oncología o cirugía.
Patrón de denegaciones repetido
El sindicato detalla que las reclamaciones recibidas en las últimas semanas se centran en un patrón repetido de denegación de pruebas PET prescritas en oncología, negativas a realizar intervenciones quirúrgicas con técnicas indicadas por los facultativos, rechazos a la dispensación de medicación hospitalaria y dificultades para acceder a determinados fármacos incluidos en la cartera de servicios. También denuncian retrasos en el reembolso de gastos médicos derivados de atenciones en el extranjero, trámites que, según exponen, deberían gestionarse con mayor celeridad.
Además, CSIF advierte de la existencia de problemas estructurales en distintas zonas del país: falta de médicos de atención primaria, desaparición de cuadros médicos completos en algunas ciudades, dificultades para obtener primeras citas, desigualdades territoriales en la oferta asistencial y reducción de servicios, que en algunos casos han sido concentrados en centros propios de las aseguradoras. A ello se añaden, según el sindicato, "trabas burocráticas" que complican el acceso normalizado a la atención sanitaria.
En este contexto, la organización exigirá a este miércoles a Muface que realice un balance riguroso del primer año del concierto, especialmente teniendo en cuenta las dificultades con las que se puso en marcha y los problemas de financiación detectados. Consideran que es necesario evaluar la continuidad del modelo en condiciones de calidad y garantizar la equidad entre territorios.
Implantación débil de la receta electrónica
Durante la reunión también se informará sobre la implantación del Sistema Integrado de Receta Electrónica, un proyecto que avanza de forma progresiva en todo el país. El pasado 27 de febrero se lanzó en la Comunidad Valenciana, y el próximo 23 de marzo está previsto que entre en funcionamiento en Castilla y León. Con estas incorporaciones, solo Cataluña y Andalucía quedarían pendientes para completar la implantación total en España, algo que podría producirse antes de junio.
No obstante, CSIF matiza que, pese al avance técnico, la receta electrónica concertada apenas alcanza al 30% de los mutualistas. La razón, apuntan, es doble: "por un lado, la falta de equipamiento informático en numerosos centros médicos privados; por otro, la escasa implicación de algunos facultativos en la emisión digital de las prescripciones"
El sindicato concluye que la situación actual del concierto sanitario exige "reformas inmediatas", mayor supervisión de las entidades y un compromiso claro para garantizar que los mutualistas reciban atención en condiciones de igualdad, calidad y seguridad.