La guerra en Irán amenaza a las familias en España: usar el coche y poner la calefacción será un lujo para muchas
La solvencia económica de los hogares españoles continúa mostrando signos de mejora. No obstante, este avance sigue siendo limitado en la economía doméstica: seis de cada diez españoles tienen dificultades para ahorrar. Así lo muestra el último estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).
Y es que, aunque el porcentaje de hogares con un alto nivel de confort financiero aumenta hasta el 43%, todavía existe un 13% de familias que reconoce tener problemas para hacer frente a cualquier tipo de gasto habitual. A este grupo se suma otro 44% que experimenta complicaciones en determinadas partidas, lo que refleja que una gran parte de los hogares mantiene una situación económica frágil.
La organización advierte de que el 45% de los hogares ya tiene problemas para asumir los gastos asociados al automóvil, una situación que podría empeorar debido al encarecimiento de los carburantes derivado del conflicto en Oriente Medio.
Incluso partidas básicas de consumo cotidiano generan tensión en los presupuestos familiares. El 33% de los hogares tiene dificultades para pagar la calefacción y el 29% señala problemas para afrontar los suministros de gas, electricidad y agua.
Sin embargo, la vivienda continúa siendo el principal foco de presión sobre las familias: el 42% de los hogares con hipoteca afirma que le resulta difícil o muy difícil hacer frente a las cuotas.
Las complicaciones también se extienden a numerosos ámbitos del gasto doméstico. Entre las partidas más problemáticas destacan los tratamientos dentales, que resultaron complicados de pagar para el 49% de quienes los necesitaron, la compra de gafas o audífonos, con un 45% de afectados, los gastos en salud mental (41%) o las vacaciones (59%).
Asimismo, el 31% de las familias declara tener problemas para pagar frutas y verduras, mientras que el 25% señala problemas para adquirir productos básicos como pan, pasta, arroz, aceite o lácteos. La situación es aún más marcada en el caso de la carne y el pescado: el 40% de los hogares reconoce dificultades para comprarlos, hasta el punto de que muchos los perciben ya como un lujo.
Ante esta situación y en previsión de nuevas presiones inflacionistas derivadas del conflicto en Oriente Medio, la OCU reclama al Gobierno una rebaja del IVA de los alimentos básicos, pasando del 4% al 0%. La organización plantea además incluir en esta categoría a la carne y el pescado, que actualmente están gravados con un 10%.
Energía y carburantes, la urgencia inmediata
En el ámbito de la vivienda, la organización también pide facilitar acuerdos con las entidades financieras para aliviar la carga hipotecaria de las familias con dificultades, mediante ampliaciones de plazo o moratorias.
Sin embargo, la principal urgencia ahora mismo, según la OCU, es rebajar el coste de la energía y los carburantes. La organización advierte de fuertes fluctuaciones de precios en estos mercados, con incrementos superiores al 15% en el diésel y previsiones de subidas cercanas al 30% en las facturas de electricidad y gas. En este contexto, la asociación insiste en la necesidad de rebajar el IVA aplicado a estos suministros para amortiguar el impacto sobre los presupuestos domésticos.