Colapso de las citas previas en la Seguridad Social y el SEPE: imposible obtener cita en la misma provincia en la mitad de las oficinas
"Las citas previas en las oficinas de la Seguridad Social y del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) para acceder a trámites esenciales como la solicitud de la pensión de jubilación o de la prestación por desempleo sufren un colapso, con demoras generalizadas y falta de disponibilidad en numerosas provincias". Así lo denuncia la OCU que reclama "eliminar la cita previa obligatoria, establecer atención prioritaria para personas vulnerables y fijar plazos máximos garantizados para todos los trámites.
Esta organización de consumidores ha realizado un estudio práctico a cabo en oficinas de 26 provincias para evaluar la disponibilidad real de citas en el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) para solicitar la pensión de jubilación y en el SEPE para hacer lo propio con la prestación por desempleo. En ambos caso la demora superó los 20 días de media de espera, algo "inaceptable". "La obligatoriedad de la cita previa para ser atendido presencialmente en la administración pública sigue generando importantes barreras para miles de ciudadanos, especialmente para personas mayores, colectivos vulnerables y quienes no cuentan con destrezas digitales suficientes. Lo que nació como una medida excepcional durante la pandemia se ha consolidado como un filtro que impide un acceso igualitario a servicios esenciales", ha denunciado la organización.
En concreto, los resultados muestran que en más de la mitad de los intentos no se consiguió cita en la misma ciudad. "De hecho, en capitales como Granada, Tarragona, Valencia o Zaragoza no se obtuvo ninguna cita en ninguno de los seis intentos", afirma la OCU, que señala que, entre las grandes ciudades, únicamente Bilbao, Murcia y Málaga presentan tasas "moderadamente aceptables" de disponibilidad, aunque a costa de unos plazos "excesivos": una media de 28 días de espera en Bilbao, 20 en Murcia y más de 23 en Málaga.
Una situación que se repite en el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE). Para solicitar la prestación por desempleo, un trámite de urgencia que debe completarse en un máximo de quince días hábiles para no perder derechos económicos, los resultados son parecidos a los de INSS, una situación dista de ser razonable pese a tener unos plazos más cortos: en Barcelona y Tarragona no se pudo obtener cita ni en la capital ni en el resto de la provincia, y en Albacete, Bilbao u Oviedo las citas disponibles se ofrecen entre 28 y 32 días después, plazos que "conducen directamente a la pérdida de parte del subsidio o fuerzan a completar el trámite online, aun cuando el solicitante carezca de medios o habilidades tecnológicas".
Ante esta situación, la OCU exige que debe ponerse fin a la cita previa obligatoria para atención presencial, "tal como se prometió", al menos para trámites urgentes. Hasta que esto ocurra, la organización considera imprescindible habilitar atención rápida para colectivos vulnerables, personas mayores sin certificado digital y ciudadanos con plazos críticos. Asimismo, demanda que las principales oficinas de la administración dispongan de "mesas de apoyo sin cita previa para asistir en la obtención y el uso de certificados digitales. Además, propone un plan nacional con campañas informativas y puntos fijos en barrios, para promover un acceso igualitario a la administración electrónica".
Para ello, reclama un "compromiso vinculante para resolver trámites urgentes en un máximo de cinco días y el resto en un máximo de 10. Este estándar, precisa, debe incluir estadísticas públicas mensuales por oficina y sanciones internas cuando existan demoras injustificadas".
El sindicato CSIF ya ha advertido de que hay que proteger el empleo y la actividad económica reactivando instrumentos que funcionaron en crisis anteriores, como los ERTE, pero "hay tener previsto el refuerzo SEPE, para que no suceda lo mismo que en anteriores crisis".